Estados Unidos confía en el próximo cierre del reactor de Yongbyon, el principal complejo nuclear de Corea del Norte, quizá en tres semanas, después de la exitosa misión de su negociador Christopher Hill en Pyongyang.
«Contamos con que Yongbyon se cierre en cuanto Corea del Norte y la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) se pongan de acuerdo en la forma de controlar ese proceso de clausura», explicó el emisario estadounidense en una escala este sábado en Tokio.
«Esperamos que eso ocurra pronto, probablemente en el plazo de tres semanas», añadió Hill, tras su visita sorpresa de un día a la capital de Corea del Norte, que él mismo calificó de «muy útil y positiva».
Para el martes se espera la llegada de los inspectores de la AIEA, que fueron invitados por el régimen de Kim Jong-il para estudiar el cierre de Yongbyon (norte), primera etapa del plan de desnuclearización al que los norcoreanos se comprometieron en negociaciones multipartitas el pasado febrero en Pekín.
El acuerdo, firmado por las dos Coreas, Estados Unidos, China, Japón y Rusia, prevé el completo desmantelamiento de las instalaciones nucleares del país, a cambio de importantes ayudas energéticas.
El reactor de Yongbyon, un modelo que data de la era soviética, produce plutonio.
La inminente misión de la agencia nuclear de Naciones Unidas será la primera desde diciembre de 2002. Pyongyang expulsó entonces a los inspectores tras haber sido acusado por Estados Unidos de desarrollar en secreto un plan para enriquecer uranio, en contra de un acuerdo bilateral de 1994.
Señal de un deshielo diplomático, Pyongyang se felicitó el sábado de la visita del negociador estadounidense.
«Las entrevistas fueron productivas», comentó un portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, citado por la agencia oficial KCNA.
En su visita, Hill se reunió con el nuevo ministro norcoreano de Relaciones Exteriores, Pak Ui-chun, y con el negociador nuclear, Kim Kye-gwan.
«Ambas partes (…) tuvieron un profundo intercambio de puntos de vista sobre las acciones que cada uno debe tomar durante la próxima fase», precisó el portavoz norcoreano.
Además, añadió que se acordó retomar las negociaciones multilaterales a partir del mes que viene.
Por su parte, el diplomático estadounidense expresó su deseo de que ese contacto se produzca entre los ministros de Relaciones Exteriores de los seis países antes de finales de julio.
En su breve escala en Tokio antes de volver a Washington, Hill intentó tranquilizar a los japoneses, que ven los últimos avances con escepticismo y cierto recelo.
Detrás del lenguaje diplomático, subyace el temor de Japón de quedar aislado frente al espectacular acercamiento de norcoreanos y estadounidenses. En este sentido, Hill dijo que no hay «ningún riesgo de que se reduzcan las relaciones entre Japón y Estados Unidos».
Christopher Hill, representante de EE.UU.