El Gobierno estadounidense ofreció hoy a Venezuela mejorar la relación bilateral mediante una mayor cooperación contra el narcotráfico, aunque el gobierno del presidente Hugo Chávez respondió acusando a Washington de utilizar con fines políticos su plan antidroga.
«Lamentablemente, no tenemos un enfoque estratégico con Venezuela. Pero nos gustaría tener una y existen posibilidades para que haya mejoras al respecto», declaró en rueda de prensa Tom Shannon, el jefe de la diplomacia estadounidense para América Latina.
Tras reconocer que las relaciones de Estados Unidos con Venezuela «pasaron por momentos difíciles», el diplomático norteamericano tendió la mano al Gobierno del presidente Hugo Chávez, al destacar que la lucha antidroga «forma parte de las áreas en las que pueden mejorarse nuestras relaciones».
«Este es uno de los motivos por los que pensamos que si podemos mejorar nuestra cooperación antidroga con Venezuela, podríamos estar en posición de afectar este tipo de actividad ilegal», subrayó Shannon, en momentos de tensión entre Colombia y Venezuela por la lucha antidroga, entre otros motivos.
Chávez profirió el domingo duras acusaciones contra el presidente colombiano, Alvaro Uribe, después que el zar antidroga de Estados Unidos, John Walters, expresó en Bogotá que la política venezolana contra el tráfico de drogas está «en un punto donde la negligencia se convierte en complicidad».
«Triste peón del imperio, así quedarás en la historia: ¡Triste peón del imperio! ¡No merece ser presidente de Colombia! ¡Cobarde! ¡Mentiroso! ¡Cizañero! ¡Maniobrero!», respondió el mandatario venezolano durante su programa dominical Aló Presidente.
Por su parte, el director de la Oficina Nacional Antidrogas de Venezuela, Néstor Reverol, respondió a Shannon con otro pedido: «No debe seguir siendo utilizada la lucha antidrogas como un arma política».
Sin acusar al Gobierno de Chávez, el diplomático estadounidense destacó que parte de la droga colombiana pasa por Venezuela. «Por varios motivos, es evidente que Venezuela está siendo utilizando como una especie de trampolín para transportar drogas por vía aérea hacia el Caribe u Africa occidental», explicó.
«Uno de ellos es que Brasil y Colombia tienen programas de interdicción de tránsito aéreo que complica los vuelos de larga distancia con avionetas», aseguró. «La tendencia es transportar la droga por los ríos o mediante breves vuelos hasta ciertas regiones de Venezuela», precisó.
Según el diplomático, esa misma droga «es transportada después hacia el Caribe (y luego hacia Estados Unidos) u Africa Occidental, desde donde viaja luego hasta las Islas Canarias y entra en España y por tanto en el mercado europeo».
En septiembre pasado, por tercer año consecutivo, Estados Unidos acusó a Venezuela de haber «fallado comprobadamente» en hacer «esfuerzos suficientes» para combatir el tráfico de drogas, en el informe anual del Departamento de Estado sobre la lucha antidroga.
Venezuela suspendió desde agosto de 2006 su colaboración con la agencia antidroga de Estados Unidos (DEA) porque «estaban instalando un centro de operaciones clandestinas para obtener información de inteligencia para fines políticos», explicó Reverol.
Venezuela comparte con Colombia una frontera de 2.200 kilómetros. Según Washington, por su posición geográfica en el Caribe se le considera el puerto de embarque de un cuarto de la cocaína colombiana.