El ejército de Estados Unidos anunció haber matado el sábado a 12 presuntos miembros de la rama iraquí de Al Qaida en acciones en el centro y norte de Irak, mientras un líder chiita y los tres miembros de su familia murieron en un atentado en el sureste del país.
En Yussufiya, a 25 km al sur de Bagdad, las fuerzas de la coalición llevaron a cabo una operación contra un responsable de Al Qaida durante la cual «observaron a varios hombres armados maniobrar una cobertura en su dirección», señaló un comunicado.
Las tropas abrieron fuego y fueron apoyadas desde el aire, matando a diez presuntos «terroristas» y arrestando a otros dos sospechosos.
En la provincia de Diyala (noreste) otro presunto miembro de Al Qaida resultó muerto en una acción, mientras que en Mossul, a 370 km al norte de Bagdad, tres sospechosos fueron arrestados y un cuarto, herido durante la operación de detención, murió poco después por sus heridas.
Otros ocho sospechosos también fueron arrestados en Samarra, a 125 km al norte de Bagdad, siempre en una operación contra Al Qaida.
Por otra parte, un responsable del movimiento del líder radical chiita Moqtada Sadr en el sureste del país murió el sábado junto con tres miembros de su familia en un ataque con cohete contra su casa, según fuentes concordantes.
El cohete alcanzó la casa de Udai Hamid Alí, responsable del movimiento de Sadr en Al Nuamaniya, a 100 kilómetros al sur de Bagdad, señaló un oficial de la policía local.
En el ataque murieron Alí, su mujer y sus dos hijos, según la misma fuente. Un médico del hospital de la localidad confirmó la información.
Un portavoz del movimiento de Sadr en Kut, a 175 km al sureste de Bagdad, afirmó que se trató de un ataque político contra el movimiento chiita que representaba la víctima.