Estados Unidos recibió ayer a la presidenta brasileña Dilma Rousseff con el anuncio de que abrirá dos consulados con la meta de agilizar la tramitación de visas en la nación sudamericana.
En un discurso en la Cámara estadounidense de Comercio, la secretaria de Estado Hillary Clinton, dijo que los consulados estarán ubicados en Belo Horizonte y Porto Alegre y forman parte del esfuerzo que ha realizado su despacho para «satisfacer la demanda en países donde han sobrepasado nuestra capacidad. Hemos progresado».
Clinton no especificó cuándo comenzarán a operar los dos consulados, que buscan reducir los costos en que incurren los brasileños para viajar hasta los consulados para obtener visados estadounidenses, los cuales pueden elevarse sensiblemente debido a las grandes distancias que separan a las ciudades en el país sudamericano.
Empresarios estadounidenses y brasileños solicitaron la semana pasada a los mandatarios de ambos países que exploren cómo facilitar la emisión de visas para los viajeros de negocios, tales como incluir a Brasil en la lista de países cuyos ciudadanos no requieren visas para visitas a Estados Unidos de hasta 90 días de duración, y crear en Brasil un proceso de corta duración para emitir visas a profesionales.
La secretaria de Estado también anunció que firmará la tarde del lunes un memorando de cooperación binacional para la aviación, el cual busca «promover más y viajes aéreos más seguros entre nuestras naciones, lo que beneficia a nuestros sectores de aviación, viajes de negocios y turismo».
Además del acuerdo de cooperación en aviación civil, los líderes del sector privado también exhortaron a los jefes de estado a firmar acuerdos bilaterales para examinar solicitudes de patentes y otro para proteger los avances tecnológicos.
«Nuestros países han comenzado apenas a explorar todas las maneras en que podemos trabajar y prosperar juntos», indicó Clinton al anunciar que asistirá a una reunión que el Diálogo de Cooperación Global Estados Unidos-Brasil celebrará la semana próxima en Brasil.
El canciller brasileño Antonio Patriota dijo por su parte que Brasil está «bien colocado» para ser una «bisagra constructiva» entre las naciones desarrolladas y las naciones en desarrollo.
«Brasil ha prestado atención especial a todos los polos de desarrollo. La presidenta Rousseff puede asistir a la cumbre de las naciones BRIC, como lo hizo hace dos semanas en India, y mantener una relación estrecha con Estados Unidos, la Unión Europea, Japón y otras economías desarrolladas», indicó.
Clinton y Patriota pronunciaron sus discursos horas antes de que el presidente Barack Obama reciba a Rousseff en la Casa Blanca para discutir temas que van de la turbulencia en Medio Oriente, la crisis financiera global y la coordinación entre Brasil y Estados Unidos en el Grupo de los 20 (G-20), a temas bilaterales como comercio y cooperación en ciencia y tecnología.
Por otra parte, el representante comercial estadounidense Ron Kirk anunció haber iniciado el lunes con su contraparte brasileño Fernando Pimentel el proceso para que Estados Unidos distinga a la Cachasa como un producto auténtico de Brasil, y para que Brasil designe a los whiskeys Bourbon y Tennessee como productos originarios de Estados Unidos.
«Cachasa y los whiskeys Bourbon y Tennessee se encuentran entre los productos más auténticos y conocidos de Estados Unidos y Brasil», dijo Kirk en un comunicado.
La oficina de Comercio e Impuestos Derivados del Alcohol y Tabaco (TTB por sus siglas en inglés), adscrita al departamento del Tesoro, solicitará en breve comentarios del público sobre los planes de este acuerdo comercial con Brasil. Si TTB promulga posteriormente una regulación definitiva que designa a la Cachasa como un producto brasileño, entonces Brasil reconocerá a los whiskeys Bourbon y Tennessee como productos de Estados Unidos.
Rousseff, quien reiterará la invitación para que Obama participe en junio en la conferencia Rio + 20 en Rio de Janeiro, donde el mundo discutirá una agenda de desarrollo sustentable para las próximas dos décadas, inició el lunes una visita de dos días a Estados Unidos un año después de que Obama visitara Brasil en 2011, en la primera escala de su gira latinoamericana que incluyó también Chile y El Salvador.
Ayer Rousseff se trasladará a Boston donde visitará las universidades de Harvard y Massachusetts Institute of Technology (MIT), donde se reunirá con investigadores brasileños.