EE. UU. consternado por muerte de sus funcionarios


Estados Unidos sugirió el domingo la salida de familiares de sus diplomáticos en México tras los asesinatos de una funcionaria del consulado de Ciudad Juárez (norte), su marido, y el esposo de otra diplomática, en dos ataques perpetrados por el cartel de Juárez.


Las ví­ctimas fueron identificadas como Lesley A. Enrí­quez, funcionaria del consulado, su esposo Redelfs Arthur Haycock, ambos estadounidenses, y el mexicano Jorge Alberto Salcido Ceniceros, casado con otra empleada consular.

Según las primeras indagatorias realizadas por la Procuradurí­a de Chihuahua junto con la fiscalí­a general, el Ejército mexicano y la Policí­a Federal, los sicarios de «Los Aztecas» fueron contratados para realizar este ataque por el grupo de «La Lí­nea», considerado como «brazo operativo del cartel de Juárez».

La funcionaria consular y su esposo fueron asesinados a balazos el sábado delante de su hija pequeña en esa ciudad, informó el domingo un funcionario estadounidense en Washington. La hija sobrevivió al ataque sin lesiones, pero la mujer y su marido murieron.

En un ataque separado, fue asesinado el marido de otra funcionaria de la sede diplomática, de nacionalidad mexicana, añadió.

La ví­ctima se encontraba en un auto con los dos hijos de la pareja cuando fue atacado. El hombre murió y los niños sufrieron lesiones. Su esposa se encontraba manejando otro auto cuando sucedió el ataque.

Las tres ví­ctimas habí­an asistido a una reunión social la tarde del sábado y de regreso a sus domicilios ocurrieron los ataques, señaló la Procuradurí­a de Chihuahua, donde se localiza Ciudad Juárez.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se declaró «profundamente entristecido y ultrajado» por estos hechos, mientras que su par mexicano, Felipe Calderón, condenó los tres asesinatos y se comprometió a investigar para identificar y detener a los responsables.

Tras estos hechos, el Departamento de Estado autorizó a los diplomáticos que trabajan a lo largo de la zona fronteriza mexicana a sacar a sus familiares de la zona.

El Departamento autoriza «la salida de quienes dependen de los funcionarios del gobierno estadounidense de los consulados de Tijuana, Nogales, Ciudad Juárez, Nuevo Laredo, Monterrey y Matamoros hasta el 12 de abril», indicó un comunicado del Departamento de Estado.

«No se trata de una orden de salida, cada uno es libre de decidir él mismo si quiere irse o no», dijo a la AFP Fred Lash, un portavoz del Departamento de Estado.

Debido a los «recientes ataques violentos», Washington también aconsejó a los ciudadanos estadounidenses a retrasar los viajes innecesarios a Durango, Coahuila y los estados de Chihuahua».

Por su parte, un comunicado de la Cancillerí­a mexicana lamentó «profundamente los asesinatos».

La ciudad fronteriza Ciudad de Juárez, con 1,3 millones de habitantes, es el principal terreno de batalla en la guerra de los carteles mexicanos por el control del tráfico hacia Estados Unidos. Más de 2.600 personas fueron asesinadas el año pasado en crí­menes vinculados al narcotráfico.