El sistema educativo guatemalteco continúa excluyendo la memoria histórica del país, lo cual, según analistas, es el reflejo de la ideologización neoliberal y de un Estado autoritario que impide la formación de ciudadanía desde las aulas.
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Según Carlos Amézquita, profesor de Historia de la Universidad de San Carlos de Guatemala, existen factores necesarios para que las personas ejerzan una ciudadanía plena en la sociedad; entre ellos, señala la equidad de género, la interculturalidad, el respeto a los derechos humanos, entre otros.
El catedrático hace alusión a los recientes acontecimientos que se generaron como consecuencia del escándalo político que afronta el país, a raíz del cual grupos civiles se han organizado para manifestar sus opiniones.
Amézquita considera que las manifestaciones que la mayoría de medios de información han denominado «movimientos ciudadanos», han sido creados de una manera apresurada y un tanto indebida al tratar de ubicar a todos los ciudadanos y ciudadanas en una misma posición, asumiendo que esas expresiones representan un ejercicio de ciudadanía plena.
MEMORIA HISTí“RICA
De acuerdo con Amézquita, en el sistema educativo guatemalteco ha habido cierto avance con la apertura de la educación a una mayor cantidad de población, por medio de la gratuidad, no obstante, no se ha logrado un proceso educativo integral, que permita el análisis y reflexión acerca del pasado reciente.
«Es muy importante el currículum, puesto que se debe precisar en la forma de leer la historia, porque en la memoria histórica de Guatemala no se ha avanzado mucho y la herencia del gobierno anterior ha sido nefasta, porque más bien estuvo ideologizada por las perspectivas neoliberales», adujo.
Asimismo, el educador Juan Coromac, miembro del Movimiento para la Paz en Guatemala, estima que, pese a que se cuenta con todo el marco jurídico para comenzar procesos y programas que orienten en la construcción de la ciudadanía desde la escuela y se fortalezca la cultura y convivencia pacífica, el sistema educativo no ha logrado la implementación de los Acuerdos de Paz y de la Reforma Educativa.
«Después de los Acuerdos de Paz no se lograron acciones importantes, como la incorporación del conocimiento de la memoria histórica, como parte de un proceso para ir formando ciudadanía crítica y participativa; por el contrario, los tres gobiernos posteriores bloquearon ese proceso», aseguró Amézquita.
A criterio de los entrevistados, a pesar de la situación en que se encuentra el sistema educativo, ha habido juventudes campesinas, indígenas y de otros movimientos, que han estado en una permanente lucha, pero han sido visibilizados por algunos sectores de la prensa.
Empero, advierten que los movimientos que han surgido como consecuencia de la coyuntura tenderían a faccionarse, como consecuencia de la manipulación política.