Ecuador se convertirá formalmente esta semana en Riad en el miembro más pequeño de la OPEP, de donde se alejó en 1992, dispuesto a reducir la importación de gasolina y lubricantes con ayuda de Venezuela para evitar la paradoja de ser perjudicado por el alto precio del crudo.
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, llegará a Arabia Saudita el viernes, un día antes de una inusual cumbre del cartel, «para expresar con su presencia nuestra voluntad de regresar a la OPEP», dijo a la AFP su ministro de Energía, Galo Chiriboga Zambrano.
El ministro admitió que los actuales precios del crudo, cercanos a los 100 dólares el barril, perjudican al país, importador de derivados, pero estimó que el retorno a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) tiene más ventajas que inconvenientes.
«El incremento de precios nos favorece como productores pero nos perjudica como importadores», reconoció Chiriboga, cuyo país produce unos 500.000 barriles diarios, contra los nueve millones de b/d de Arabia Saudita, primer productor y exportador mundial.
Pero «para superar ese problema estamos haciendo inversiones en el tema de refinación», como la modernización de una refinería existente y la construcción de una nueva en conjunto con la petrolera estatal venezolana, PDVSA, «que nos permitirá en un plazo de cinco o seis años tener una refinería con una capacidad de 300.000 barriles por día».
Ambas medidas permitirían «suprimir la importación» de productos refinados, afirmó Chiriboga.
Sin embargo, la construcción de la nueva refinería recién estará lista en 2013 ó 2014 y «hasta ese tiempo no nos queda más que sufrir el problema de las importaciones», dijo a la AFP Carlos Pareja, presidente de la petrolera estatal PetroEcuador.
Algunos analistas creen que el reingreso de Ecuador a la OPEP no es significativo, y consideran que a quien más ayuda es a Chávez, al consolidar su poder político en la región.
«Ecuador sólo se está uniendo (a la OPEP) porque Venezuela quiere, por Chávez, que quiere más apoyo en Sudamérica», indicó a la AFP el experto petrolero John Hall, de la consultora homónima con sede en Londres.
Correa es un economista de izquierda antiestadounidense que propone un «socialismo del siglo XXI» como el de su amigo Chávez.
«Ecuador no tiene ninguna importancia, en absoluto», para la OPEP, aunque «posiblemente» la tiene para Venezuela, señaló por su lado Mazar al Shereidah, del postgrado de Economía Petrolera de la Universidad Central de Venezuela.
El cartel debe medir «si se está agregando un peso pesado, o un peso pluma que ni siquiera está en condiciones de pagar lo que adeuda», dijo al Shereidah a la AFP.
Consultado sobre estas críticas, Chiriboga estimó que «nuestro reintegro fortalece a la OPEP porque incorpora a un país latinoamericano» y conduce «a una política importante en materia de integración energética latinoamericana».
Ecuador y Venezuela son por ahora los únicos dos países de la región en la OPEP. México no está interesado en pertenecer al cartel, mientras el presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva declaró recientemente su intención de sumarse en unos cinco años, tras el descubrimiento de gigantescas reservas de oro negro en su país.