Economí­a verde en industria y construcción


«La industria hace rato que viene declinando en los EE.UU.; podrí­a volver a sus niveles si el 100% de la economí­a verde fuera hecha en casa.» Dice Louis Uchitelle en el Times de Nueva York del 22 de abril de 2010. «Pero ese gran «Si» no es lo que está ocurriendo y parece improbable que ocurra. A la fecha, más que «Hecho en EE.UU.», mucha de la manufactura verde es «Ensamblada en los EE.UU.» a partir de piezas fabricadas en el extranjero.»

Roberto Arias

La administración de Obama intenta cambiar esto, ofreciendo generosos créditos fiscales para incentivar la producción doméstica. El impacto ha sido modesto, en virtud de que las ensambladoras no califican para esos créditos. «La ley dice que si usted ensambla en los Estados Unidos, usted cumple.» Dijo Tom Dyer, vicepresidente de Mercadeo y Polí­ticas Gubernamentales de Kyocera Solar, una compañí­a japonesa que ensamblará paneles solares en San Diego, California, a partir de células solares japonesas importadas.

Sin embargo, aunque el lector se resista a creerlo, en Guatemala los constructores, propietarios y/o administradores de edificios apuestan a los edificios ecológicos; edificios verdes; edificios sostenibles, sustentables o inteligentes, como el lector quiera llamarlos. La construcción y/o adecuación de edificios sustentables en Guatemala es la práctica de la creación de estructuras y el uso de procesos que son ambientalmente responsables y eficientes con los recursos durante todo el ciclo de vida del edificio: Desde su ubicación en el diseño, construcción, operación, mantenimiento, renovación y reconstrucción.

Los edificios sustentables son una tendencia mundial que a diario crece, porque tienen un impacto positivo en el medio ambiente y en la bolsa de los usuarios. Su costo se calcula que es un 15% más elevado que el de un edificio tradicional, pero esto se amortiza dentro de los tres años de uso, y resulta ideal para los inversionistas porque el mantenimiento es mucho más económico. Es importante entender que no se trata de un nuevo estilo arquitectónico, sino de aplicar una serie de criterios, como la correcta orientación de los ambientes, la elección de los materiales, el tamaño de las aberturas y su protección del sol.

Los complejos de edificios construidos a partir de criterios de sostenibilidad disponen de sistemas de energí­as renovables, como pequeñas plantas eólicas o instalaciones solares.

Otro gasto importante de los edificios convencionales es el agua, tanto en su periodo de construcción -se precisan 3.600 litros de agua para fabricar una tonelada de cemento-, como durante su disfrute: en paí­ses como Gran Bretaña el consumo doméstico medio alcanza los 160 litros por persona y dí­a, y en Estados Unidos sobrepasa los 220 litros. Uno de los principales problemas de la utilización del agua en los hogares es que escasamente se distingue entre el agua para beber y el de otros usos domésticos.

El inodoro consume una tercera parte del total del agua utilizada en nuestras casas. Uno de los objetivos de los edificios verdes es, precisamente, controlar el gasto de ese bien escaso y distinguir entre agua de consumo y de uso doméstico. En Guatemala ya se utilizan inodoros de doble botón de descarga, de acuerdo a la necesidad fisiológica realizada.

Es necesario reestructurar el pensamiento, el razonamiento y la creatividad mediante el aprendizaje de la forma en que deben utilizarse los recursos y las razones técnicas del porqué… adicionalmente al ahorro económico.