«Dad crédito a las obras y no a las palabras.»
Cervantes
Los escolares están de vacaciones, los vehículos se mueven con más soltura mientras que el frío del final de año se instaura. Al concluir esta semana entraremos a una nueva etapa de festividades religiosas, con la celebración de la víspera del día de los Santos. Una noche de fiesta, que según cuenta mi tía María Laura, ya se celebraba a principios del siglo pasado, cuando niña, recuerda ella, allá en su natal Taxisco cantaban un estribillo que decía «ángeles somos del cielo venimos, cabecera pedimos».
Luego la visita a los cementerios para recordar a los seres queridos mientras limpiamos su lápida, colocamos flores, y elevamos una oración por su alma. Y por supuesto, día propicio para presenciar en Chiquimula, Mixco, Santiago Sacatepéquez o San Martín Jilotepeque el vuelo de los barriletes.
Este año Federico Carranza, el cronista de Sumpango, Sacatepéquez, nos ofrece presenciar un espectáculo de primera con barriletes gigantes, comida típica tradicional, y música de marimba; en donde la Feria de Barriletes, fue declarada patrimonio cultural intangible el 30 de octubre de 1998 por el entonces ministro de Cultura y Deportes, arquitecto Augusto Vela Mena, y en el 2005 recibió la Orden del Patrimonio Cultural de Guatemala.
De aquí para adelante los cursos de vacaciones, presentaciones navideñas: pastorelas, obras teatrales, posadas, y por supuesto los convivios constituirán momentos para mostrar nuestro aprecio, afianzar lazos de cariño y fortalecer las amistades. í‰poca propicia para hacer una buena obra.
Mientras tanto, eso llega hoy 25 de octubre y los marinos guatemaltecos celebran.
Y es que como dice la historia desde antes de la llegada de los españoles, los mayas ya navegaban, tal y como lo hacían otras culturas al otro lado del mundo; como una manera de establecer su territorio, adquirir conocimientos e intercambiar productos. En la actualidad en el mar se realizan muchas actividades: pesca, movimiento portuario, investigación marítima, construcción naval y deportes acuáticos.
La Escuela Naval de Guatemala fue creada por acuerdo gobernativo el 26 de octubre de 1,959 hace tan sólo 48 años, graduando la primera promoción de oficiales navales a cinco cadetes el 10 de diciembre de 1,960.
Así que este día, en el Puerto Quetzal, cuando el Sol llegue a su cenit, los estudiantes de la escuela naval unirán sus voces a la de su comandante Capitán de Navío DEMN, Randolfo Leonel Chacón ílvarez, celebrando un año más de su escuela entonarán:
«Cuando en la playa la bella Lola,
su larga cola luciendo va
los marineros se vuelven locos
y hasta el piloto pierde el compás.»