El Ministerio Público (MP) acusa a Rodolfo Granados Núñez del delito de parricidio contra uno de sus 14 hijos. La hipótesis fue desmentida por el propio acusado, quien en su declaración indicó que la víctima se había suicidado.
lahora@lahora.com.gt
El 1 de junio de 2007, en la 25 avenida, lote 78, sector 3 de la colonia 19 de Mayo, zona 6 capitalina, se reportó un hecho violento. Un hombre yacía en una habitación con una herida de escopeta en el pecho. El MP ligó a proceso al padre de la víctima.
El acusado no se abstuvo de declarar, y durante el interrogatorio efectuado por el MP y la defensa sostuvo que su hijo, Francisco Rodolfo Granados Rivas, se había suicidado con un rifle en su dormitorio. El sindicado aseveró que en dos oportunidades anteriores la víctima intentó quitarse la vida: «la primera vez fue con un cincho, y su esposa y yo le dimos auxilio; después fue con un lazo», refirió el procesado.
María Graciela Rivas, madre de la víctima y esposa del sindicado, declaró que en anteriores ocasiones su conviviente había amenazado con matar a varios de sus hijos (entre ellos el hoy fallecido) y a ella. Rivas calificó de «violento» a su esposo: «mi esposo le disparó a mi hijo, pero no le dio; después le puso otro tiro al rifle, se fue por abajo del cuarto y yo escuché el disparo y mi hijo estaba hincado, con su mano en el pecho donde él disparó»