Dramas humanos


Pese a los grandes avances cientí­ficos y tecnológicos alcanzados por la humanidad, en esta última semana hemos sido testigos de hechos y acontecimientos dramáticos, unos provocados por la furia de la naturaleza y otros por la acción misma del ser humano. En un mundo globalizado donde la información fluye en abundancia, por muy lejanos que nos parezcan los lugares, hoy podemos enterarnos en tiempo real sobre catástrofes naturales, conflictos armados y guerras, que son la nota principal de estos dramas.

Factor Méndez Doninelli

Observamos, por ejemplo, la devastación provocada por severas inundaciones en el valle del Swat, Pakistán, que sufre una doble tragedia, las consecuencias de las fuertes lluvias y los ataques de los terroristas talibanes. Las inundaciones han afectado a más de 12 millones de personas, expuestas a condiciones insalubres y a la proliferación de enfermedades de todo tipo, un escenario dantesco donde niños, mujeres y ancianos son la población más afectada y vulnerable.

El desprecio por la vida de seres humanos es otro hecho que acapara la atención mundial. Total indignación provoca la matanza de Tamaulipas, México, donde fueron asesinados 72 emigrantes sudamericanos y centroamericanos indefensos (58 hombres y 14 mujeres). Masacre presuntamente atribuida al grupo criminal de narcotraficantes los Zetas, que revela las precarias condiciones de seguridad e indefensión que rodea a quienes en búsqueda de mejores condiciones de vida, la pierden por lograr un sueño que para algunos resulta imposible e inalcanzable. Hay quienes consideran que estos actos puede ser obra de la Policí­a Federal mexicana o de las mismas autoridades yanquis, con el afán de detener el flujo de emigrantes hacia su territorio. Corresponde al gobierno mexicano aclarar los hechos y combatir la impunidad.

Conmoción general causa la situación de los 33 mineros chilenos, atrapados a 700 metros de profundidad por un derrumbe ocurrido en la mina San José de Atacama, donde luego de 17 dí­as fueron localizados con vida. «Señor presidente, nosotros necesitamos que no nos abandonen. Como mineros, los 33 estamos aquí­, bajo un mar de roca, estamos esperando que todo Chile haga fuerza para que nos puedan sacar de este infierno». Palabras expresadas por Luis Urzúa, jefe de turno de los 33 mineros, al presidente chileno Sebastián Piñera. Ahora se hacen todos los esfuerzos posibles para rescatarlos y extraerlos a la superficie, tarea titánica que según expertos tomarán de tres a cuatro meses, larga espera que deseo concluya con éxito.

En otro escenario, Irak se tambalea una vez más, Al Qaeda sacude el paí­s de Norte a Sur con una oleada de atentados coordinados en más de 10 ciudades, que dejan un saldo de 64 muertos y más de 300 heridos, entre ellos varios niños. Los hechos ocurren a menos de una semana del repliegue formal de las tropas invasoras del imperio estadounidense, que pone a prueba la capacidad de control de las autoridades iraquí­es.

Por último, en Guatemala según la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres, Conred, sigue aumentando la cifra de damnificados por las fuertes lluvias, ahora se suman 20 mil, además de los daños materiales y en infraestructura. Deplorable que el presidente Colom advierta que el gobierno no cuenta con más recursos para hacer frente a las calamidades. Se nota que no existen planes sostenidos, mucho menos reserva financiera. Dónde queda la retórica polí­tica a favor de los más necesitados. La incapacidad gubernamental salta a la vista.