Chelsea y Barcelona, que se enfrentarán en las semifinales de la Liga de Campeones, han protagonizado en sus últimos enfrentamientos duelos de Champions marcados por los goles y, sobre todo, por las polémicas.
Muchas de ellas tuvieron como protagonistas a sus dos ex entrenadores, el portugués Jose Mourinho y el holandés Frank Rijkaard.
– 23 febrero 2005 – Ida de octavos de final – Barcelona-Chelsea 2-1
«Cuando vi a Rijkaard entrar en el vestuario del árbitro (Anders Frisk), no podía creerlo. Pero cuando vi que expulsaban a Drogba, no me sorprendió», llegó a declarar Mourinho, levantando la sospecha. La polémica adquirió importantes proporciones y el árbitro sueco terminó retirándose tras haber recibido amenazas de muerte de hinchas ingleses.
– 8 marzo 2005 – Vuelta de octavos de final – Chelsea-Barcelona 4-2
– Chelsea se clasificó. Pero la eliminatoria continuó dando qué hablar por las acusaciones de Mourinho a Frisk y las palabras del portugués encendieron los ánimos en este choque de vuelta.
– 22 febrero 2006 – Ida de octavos de final – Chelsea-Barcelona 1-2
Esta vez fue el césped de Stamford Bridge el protagonista de la polémica. Su estado, indigno de un «grande» del fútbol mundial, marcó el ritmo del partido. Los españoles insinuaron que el Chelsea lo había empeorado para frenar el juego del Barí§a. También hubo amenazas para el árbitro, que esta vez era Terje Hauge.
– 7 marzo 2006 – Vuelta de octavos de final – Barcelona-Chelsea 1-1
Barcelona se clasifica. Mourinho es recibido con indiferencia en el Camp Nou, después de haber sido insultado a su llegada al aeropuerto de Barcelona. Aún así, el portugués pudo leer pancartas no del todo amigables y escuchar silbidos en varias partes del encuentro.
– 18 octubre 2006 – Fase de grupos – Chelsea -Barcelona 1-0
Mourinho aseguró tras el partido que su equipo había sido muy superior y que tenía que haber ganado por más goles. No hay mayores incidentes.
– 31 octubre 2006 – Fase de grupos – Barcelona-Chelsea 2-2
El entrenador portugués acusó al Barí§a de simular muchas faltas para presionar al árbitro. Al final del partido, Rijkaard, enfadado por los seis minutos de descuento (en donde empató el Chelsea), se dirigió al árbitro para mostrar su descontento. El brasileño Edmilson pidió a Mourinho que empezara a «cerrar la boca» y le culpó de las malas relaciones entre ambos equipos.