Un reportero gráfico francés y una estadounidense que trabajaba como corresponsal para un diario británico, murieron hoy en un ataque del gobierno sirio contra el pueblo rebelde de Homs, dijo el gobierno francés.
Los activistas dijeron que por lo menos dos periodistas occidentales fueron heridos en los cañoneos en que murieron por lo menos 19 personas.
En París, la portavoz del gobierno francés, Valerie Pecresse, identificó a los dos periodistas muertos en Siria, como el reportero gráfico francés Remi Ochlik y la estadounidense Marie Colvin, del Sunday Times de Londres.
El sitio cibernético de la agencia fotográfica IP3 Press -creado por Ochlik de 28 años de edad- señala que el reportero gráfico que había sido premiado, había cubierto noticias como los desórdenes de Haití en el 2004 y la revolución en el mundo árabe el año pasado.
Colvin, nacida en Oyster Bay, Nueva York, era corresponsal de guerra que había cubierto conflictos en Sri Lanka y Siria. Había sido corresponsal del The Sunday Times de Londres en las últimas dos décadas.
El canciller francés Alain Juppe dijo a los periodistas después de una sesión del gabinete que las autoridades francesas expresaron sus condolencias a la familia del periodista francés y que se esforzaban para obtener más detalles sobre su muerte.
Juppe dijo hoy que la muerte demuestra «el deterioro de la situación» y «una represión cada vez más intolerable», de las fuerzas sirias.
Las fuerzas militares sirias han intensificado en los últimos días sus ataques contra Homs, con el objetivo de recuperar los vecindarios que están en control de la oposición y de rebeldes armados, muchos de estos desertores del Ejército.
El control opositor de territorios y los choques casi diarios entre los rebeldes y las fuerzas del régimen han acercado a Siria al borde de una guerra civil.
El gobierno de Estados Unidos abrió ligeramente ayer la puerta a la asistencia militar internacional a favor de los rebeldes en Siria, cuando funcionarios expresaron que era posible la exploración de nuevas tácticas si el presidente Bashar Assad continuaba desafiando las presiones para que ponga fin a la brutal represión contra la disidencia que ha causado miles de muertos en 11 meses.
Funcionarios de la Casa Blanca y el Departamento de Estado dijeron que confían todavía en una solución política.
Sin embargo, ante la acometida diaria del régimen de Assad contra los civiles sirios, los funcionarios han virado su oposición previa estridente de no armar a las fuerzas contrarias al régimen. Se desconoce el papel que Estados Unidos podría desempeñar en proveer una asistencia de ese tipo, si es que la hubiera.
Un activista en Homs, Omar Shaker, indicó por su parte que otros dos periodistas occidentales resultaron heridos, entre éstos un fotógrafo del Sunday Times y un reportero español.
No hubo comentario inmediato del Sunday Times ni de la agencia de fotografía de Ochlik.
El activista dijo que los periodistas murieron cuando varios cohetes cayeron en el jardín de una casa utilizada por activistas y periodistas en el vecindario sitiado de Baba Amr, en Homs, sobre el que mantienen un intenso fuego de obuses las fuerzas del régimen de Assad.
Al menos 19 personas, incluidos los periodistas, perdieron la vida en el ataque con buses de hoy, dijo el activista.
Shaker dijo que los cadáveres fueron trasladados a un hospital improvisado en Baba Amr.
La ONU calcula que 5 mil 400 personas han muerto a causa de la represión del régimen del presidente Bashar Assad contra una revuelta popular que comenzó hace 11 meses.
Reunión con oposición
La Cruz Roja Internacional anunció hoy que sostuvo una reunión con personalidades de la oposición siria en Ginebra, un día después de que la oficina humanitaria hiciera un llamado para un cese temporal al fuego a fin de poder llevar ayuda de emergencia y evacuar a los heridos y enfermos de las áreas afectadas.
Rusia, que ha rechazado la imposición de medidas internacionales más rigurosas para detener la represión del gobierno sirio contra las protestas antigubernamentales, manifestó hoy su apoyo para un cese al fuego diario de dos horas con fines humanitarios.
El portavoz de la Cruz Roja, Hisham Hassan, expresó que la reunión con integrantes del Consejo Nacional Sirio (CNS) es parte de las acciones del grupo de asistencia para «estar en contacto con aquellos sectores que pueden tener una repercusión en Siria».
El Comité Internacional de la Cruz Roja, con sede en Ginebra, asegura que las negociaciones con las autoridades y los grupos de oposición en Siria se encuentran en una etapa muy preliminar.
La jefa de operaciones para el Medio Oriente, Beatrice Megevand-Roggo, dijo ayer que el CICR casi no tenía contactos con personalidades de la oposición dentro de Siria.
Bassma Kodmani, vocera del CNS, dijo a reporteros del París que el Consejo considera que una intervención militar extranjera podría ser la única forma de detener el derramamiento de sangre, aunque evitó hacer un llamado.