Dos personas murieron y más de un centenar resultaron heridas, entre policías y civiles, tras los graves disturbios callejeros desatados por la oposición de cientos de comerciantes de un mercado mayorista de la capital a su traslado a una nueva plaza.
La violencia estalló ayer en la tarde en el mercado de La Parada, en el distrito de La Victoria, cuando la policía, por orden de la municipalidad de Lima, colocó bloques de concreto para impedir el ingreso de camiones con mercadería al mercado. Las autoridades dijeron que matones, aparentemente contratados por algunos de los comerciantes, se enfrentaron a la Policía con palos, piedras e incluso armas de fuego de corto y largo alcance.
La situación se tornó incontrolable cuando gente de los alrededores del mercado se sumó a la gresca para robar y saquear negocios en la zona vecina de Gamarra, un emporio comercial textil, que hace 10 días visitó la Secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton.
La Policía detuvo a 21 personas que están siendo investigadas por delitos contra la vida, contra la salud, contra el patrimonio, por lesiones graves, disturbios, robo y asalto, señaló el viernes el Fiscal de la Nación José Peláez a periodistas.
El viernes continuaba la situación tensa en los alrededores de La Parada, adonde llegó un gran número de efectivos policiales para evitar saqueos.
El director del Hospital Dos de Mayo, José Roca, informó en rueda de prensa que dos varones de 32 y 21 años murieron; el primero por un impacto de bala en el abdomen y el segundo por un disparo en la cabeza. Además dijo que 46 civiles heridos fueron atendidos, pero que sólo 11 permanecían hoy internados.
El Ministerio del Interior indicó en un comunicado que 68 policías resultaron con heridas múltiples producto de la gresca y que cinco aún permanecen hospitalizados.
Las cámaras de televisión mostraron cómo la policía antimotines y la policía montada eran sobrepasadas por la turba. Incluso un agente, que había caído de su caballo al intentar huir, fue golpeado brutalmente en el suelo por los vándalos hasta dejarlo inconsciente.
La alcaldesa de Lima, Susana Villarán, quien se encuentra de viaje en el exterior por motivos familiares, lamentó los hechos y asumió la responsabilidad por lo ocurrido.
«La Parada es un mundo social donde hay mucha gente que gana mucho dinero a partir de actos delictivos, de control de territorios, de protecciones; que no quieren salir de allí. La violencia de ayer ha sido una reacción premeditada de grupos contratados o lumpen que siguen queriendo gobernar su territorio por fuera de la ley. Y eso no lo vamos a permitir en Lima», dijo en entrevista telefónica con Canal N.
Villarán ha ordenado que los comerciantes de La Parada se trasladen a un nuevo mercado en el distrito de Santa Anita, en el este de la ciudad, y aunque había dado plazo hasta mediados de septiembre a los comerciantes éstos se han negado a abandonar La Parada.