Dos marchas opuestas sin incidentes


FOTO LA HORA: ALEXANDER MARTINEZ

Los partidarios de Colom, acarreados por el partido oficial, llenaron la Plaza de la Constitución.» title=»FOTO LA HORA: ALEXANDER MARTINEZ

Los partidarios de Colom, acarreados por el partido oficial, llenaron la Plaza de la Constitución.» style=»float: left;» width=»250″ height=»147″ /></p>
<p>Más de 90 mil guatemaltecos se manifestaron ayer sin que se registraran incidentes en dos convocatorias opuestas: una para pedir justicia por el asesinato del abogado Rodrigo Rosenberg y otra en apoyo al presidente Alvaro Colom, acusado por aquél de ordenar su muerte.</p>
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FOTO LA HORA: EITAN ABRAMOVICH

La plaza Italia fue abarrotada por unas 50 mil personas que pedí­an justicia.» title=»FOTO LA HORA: EITAN ABRAMOVICH

La plaza Italia fue abarrotada por unas 50 mil personas que pedí­an justicia.» style=»float: left;» width=»250″ height=»113″ /></p>
<p>Unas 50 mil personas acudieron, según cálculos «conservadores» de los organizadores, a la plaza Italia, frente a la Alcaldí­a capitalina, vestidas de blanco para pedir justicia no sólo por la muerte de Rosenberg hace una semana, sino para que se ponga fin a la impunidad en un paí­s donde el 98% de los crí­menes quedan sin esclarecer.</p>
<p>A poco más de un kilómetro, en la plaza de la Constitución, otras 40 mil personas, también según sus organizadores, llegaron de todo el paí­s convocados por la Unidad Nacional de la Esperanza, el partido del gobierno, para apoyar a Colom, que vive las horas más bajas de sus 16 meses en la presidencia.</p>
<p>Colom, su esposa, Sandra Torres, el secretario privado del mandatario, Gustavo Alejos, y varios empresarios, fueron acusados por Rosenberg de ser los responsables de su muerte -el 10 de mayo-, en un video póstumo que desató una de las peores crisis polí­tica en la historia contemporánea de Guatemala.</p>
<p>Al final de la mañana del domingo, ambas manifestaciones se disolvieron en calma sin incidentes.</p>
<p>Como una bola de nieve han ido creciendo a lo largo de los últimos dí­as las protestas espontáneas de guatemaltecos que reclaman justicia y que pare la violencia y la inseguridad, que dejan una media de 17 muertos diarios, convirtiendo al paí­s en uno de los más peligrosos del mundo.</p>
<p>«Si no velan por nosotros, tendremos que hacerlo nosotros», dijo í“scar Dí­az, uno de los cuatro jóvenes que empezó este movimiento ciudadano, después de que saliera a la luz el video de Rosenberg, cuyos familiares y amigos también le rindieron un homenaje este domingo.</p>
<p>«No estamos pidiendo que se destituya al presidente ni organizamos un golpe de Estado ni queremos una revolución», precisó Dí­az mientras muchos de sus seguidores congregados bajo un sol inclemente pedí­an la renuncia de Colom o un juicio para desaforarlo para que se investiguen las acusaciones del abogado.</p>
<p>«Los héroes no se lloran, se imitan», rezaban algunas de las pancartas, una frase atribuida al Che Guevara que se ha convertido en el lema de este movimiento popular «sin fines polí­ticos».</p>
<p>Para el noruego Kjell Lien, es la primera vez que se manifiesta en las calles de Guatemala, donde reside desde hace más de 20 años. «Hoy no hay peligro, hay demasiada gente», explica.</p>
<p>Un numeroso grupo de voluntarios recogió más de 30 mil firmas -del millón que necesitan- para pedir un proceso de desafuero contra Colom a fin de que sea procesado por la justicia.</p>
<p>Jorge Rivas, un tornero mecánico, respondió al gobierno –que está intentando convertir las protestas en una mera lucha de clases– que «todos somos ricos y pobres».</p>
<p>Ana Isabel Mata Castillo, un ama de casa, aseguró: «Aquí­ estamos luchando por todos, por los choferes que matan, por la gente a la que roban en los autobuses del servicio público. Estamos luchando por toda Guatemala».</p>
<p>A un kilómetro de distancia, unas 40 mil personas, la mayorí­a traí­das de todo el paí­s, entre ellas más de 200 alcaldes y los 22 gobernadores nombrados por el presidente, daban su apoyo a Colom, confinado en la Casa Presidencial.</p>
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OPOSITORES Piden justicia, no venganza


Con una caminata, aplausos y una plegaria, familiares y amigos del abogado asesinado Rodrigo Rosenberg pidieron ayer justicia y no venganza por su muerte, de la que acusó al presidente de Guatemala ílvaro Colom en un video grabado tres dí­as antes de morir.

«No buscamos venganza, sino que se llegue a la verdad, a la justicia», afirmó en la plegaria el también abogado Moisés Galindo, pronunciada en el mismo lugar donde Rosenberg cayó abatido a tiros el domingo 10 de mayo, cuando salió a dar un paseo en bicicleta.

«Por Guatemala, por Rosenberg, justicia», coreaban los asistentes, quienes depositaron flores y encendieron velas en el lugar, donde también ya erigieron una cruz de mármol de unos 50 centí­metros y otra cruz de metal de más de dos metros de altura.

Rosenberg fue abatido a balazos en una zona exclusiva, un lugar concurrido y donde jóvenes llegan a realizar maniobras con sus patinetas.

Un dí­a después del crimen, fue divulgado un video grabado por el mismo Rosemberg tres dí­as antes de su muerte donde responsabilizó de su asesinato a Colom, a la primera dama Sandra Torres, al secretario privado de la presidencia Gustavo Alejos y a financistas de su campaña, provocando una grave crisis polí­tica.

«La muerte de Rosenberg fue la gota que derramó el vaso. Estamos cansados de tanta violencia, de tanta corrupción. Todo este movimiento no trata de desestabilizar al gobierno, solo exigimos justicia», dijo Carlos Parellada, uno de los organizadores de estas manifestaciones, que se ha producen a diario desde el martes pasado.

«Ya no aguantamos la violencia, ya no tenemos confianza en la justicia. Queremos que Colom renuncie» a la presidencia, dijo a su vez Claudia Mazariegos, un ama de casa que llegó a apoyar la marcha en homenaje a la memoria de Rosemberg, de 48 años y quien dejó cuatro hijos.

En la caminata también se expresó apoyo a la investigación que realiza la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), avalada por la ONU, debido a la desconfianza al sistema guatemalteco, aseguró Juan Murua.

Este domingo se realizaron además dos marchas en el centro de la capital, una para exigir justicia en el crimen de Rosemberg y otra donde simpatizantes del mandatario salieron a darle su apoyo.

SEGUIDORES UNE gasta US$ 1 millón


Alrededor de un millón de dólares gastó la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) en movilizar a más de 35 mil personas que llegaron a la capital para respaldar al presidente ílvaro Colom y su esposa, Sandra Torres.

La pareja presidencial ha sido acusada, junto al secretario privado de Colom, Gustavo Alejos y otros empresarios, de ser los responsables del asesinato el domingo pasado del abogado Rodrigo Rosenberg, en un video que éste grabó tres dí­as antes de su muerte.

Al frente del Palacio Nacional de la Cultura (antigua casa de gobierno) el montaje de una tarima y sonido para el mitin en favor de Colom, según uno de los encargados de la logí­stica, tuvo un costo aproximado de 100 mil quetzales, unos 12 mil 500 dólares.

Además, los organizadores invirtieron en transporte y alimentación para los participantes en la concentración, quienes llegaron desde diferentes municipios de los 22 departamentos que conforman el territorio guatemalteco.

«El pago fue en efectivo y por adelantado», afirmó uno de los choferes de los más de 100 autobuses que utilizaron para transportar a los seguidores de Colom, aunque se abstuvo de especificar cuánto le pagaron.

En la concentración también participaron los 22 gobernadores departamentales y, según el alcalde de Taxisco, Santa Rosa (sur-este), Otto Peralta, más de 200 alcaldes, de un total de 331.

Entre los alcaldes se encontraba Roberto Candelario Gramajo, edil de Chicamán, Quiché, por el opositor Partido Patriota (PP), para apoyar a Colom, quien, según él, «el único pecado que tiene el presidente es ayudar a la clase más necesitada».

Los medios de comunicación locales han denunciado amenazas del partido gobernante tanto a funcionarios públicos, con la pérdida de sus empleos, como a los ediles con la supresión de dinero para programas, que no acudieran este domingo a dar su apoyo al presidente, que vive la peor crisis de sus 16 meses de presidencia.