Dos formas de enfrentar la crisis


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El pasado fin de semana se hizo público que el Gobierno de España solicitó a la Comunidad Económica Europea (CEE), su apoyo, a efecto de que se prestara a los bancos de ese país la suma de 100 mil millones de euros, cantidad con la cual se pretende el rescate de cuando menos tres entidades bancarias españolas que no tienen capacidad, para poder enfrentar por sí solas, una situación financiera adversa que les mantiene al borde de la bancarrota.

Juan Antonio Mazariegos G.


La crisis, originada por diversas causas y  que no es solo de la CEE, ha provocado que gobiernos de Europa, como el de Mariano Rajoy, hayan  promovido  grandes recortes presupuestarios y de funcionamiento, limitando el gasto público y restringiendo beneficios sociales y programas de gobierno, acciones que ha derivado en enfrentamientos con otros partidos y personas que ven con malos ojos estos recortes y sus consecuencias. Por su parte, el Gobierno de Estados Unidos, encabezado por el presidente Obama, que también se encuentra en una crisis financiera profunda, ha inyectado dinero público al sector bancario y ha pretendido elevar los gastos de gobierno, pensando que de esta manera se generará un impulso a la economía y se reactivará la misma. Sin duda dos formas distintas de enfrentar una misma situación, ante la cual los demás vecinos del planeta no podemos más que ver con ansiedad y esperanza por qué por cualquiera que sea la vía, la situación en ambos continentes, principales socios comerciales de nuestro país, se mejore y permita que un alivio para ellos represente mejores perspectivas y oportunidades para nuestras exportaciones y productos.  La situación de la CEE parece agravarse cuando países como Grecia se encuentran al borde de salir de la comunidad económica y del euro, volviendo, con base a resultados electorales, a su antiguo sistema económico, de donde parece que volveremos a ver dracmas y otras monedas, nuevamente como de curso legal en Europa. En estos momentos no se avizora una salida a la crisis por ninguno de los dos métodos con que se enfrenta  y más parece que los mismos métodos obedecen a razones políticas y no económicas o financieras.  Sin embargo, al final de la historia, las consecuencias de que ambos gigantes no puedan sortear su crisis tendrá repercusiones globales que desde ya se sienten en nuestra economía cuando vemos que se restringe el comercio con ambos mercados. De parte de Guatemala, sin duda trazar un camino distinto al de la espera y la prudencia no parece ser posible, únicamente tendremos capacidad de reaccionar ante un crisis económica mundial si somos previsores y sabemos administrar nuestros presupuestos y esto empieza por la adecuación de un presupuesto para el año 2013 que se ajuste a nuestra realidad y que no parta con base a las cuentas del gran capitán y  presente desde ya un déficit que luego simplemente solo se haga más grande, cuando no existe una posibilidad real de cumplirse.  Debemos ser prudentes y razonables con nuestra realidad, es momento de prevenir.