«Supermán» Sánchez demostró este domingo en semifinales de la prueba que sigue vivo a sus casi 32 años, con su mejor marca de la temporada (48.34), anunciando que quiere buscar el oro para ofrecérselo a los latinos.
Sánchez, que disputará su quinta final consecutiva en Mundiales en 400 metros vallas, después de haber ganado dos oros, en 2001 y 2003, y una plata en 2007, afirmó que irá a por el oro y que no le interesa ningún otro metal.
«Siempre tengo en la mente llegar primero y ganar el oro para mi país. No tengo deseo de plata o bronce, para mí es el oro lo que vale», afirmó Sánchez al término de la semifinal. El caribeño se mostraba orgulloso con su quinta final consecutiva en la prueba y piensa que el deseo de ganar una medalla para la República Dominicana y para todos los latinos, le dará una energía extra.
«En 2005 llegué a la final medio lesionado y en 2007 la alcancé fuera de forma y me llevé la plata. Me encuentro bien físicamente. El problema es el año y medio en que he estado buscando mi forma y mi ritmo. Pero ahora lo tengo. Con un poco de descanso y el esfuerzo por mi país y todos los latinos lo puedo lograr», señaló «Supermán» Sánchez.
El caribeño criado en Estados Unidos sabe que no tiene la misma forma que cuando ganó 43 carreras seguidas entre 2001 y 2004 pero está muy orgulloso de seguir dando guerra a los jóvenes. Por su parte, el puertorriqueño Javier Culson se convirtió en el primer atleta de su país en avanzar a la final de 400 metros vallas, para la que se «confía a Dios» en su sueño de ganar una medalla.
El pase de Culson a la final fue también épico por otro motivo. El atleta se comió la primera valla y luego tuvo que hacer un esfuerzo sobrehumano para remontar la carrera y terminar entre los primeros tres clasificados, con un crono de 48.43, por detrás del estadounidense Kerron Clement (48.00) y el dominicano Félix Sánchez (48.34).
El puertorriqueño de 25 años se superó a sí mismo llegando a la lucha por el título en un gran evento, después de haber caído en semifinales en el Mundial de Osaka-2007 y en los Juegos Olímpicos de Pekín-2008.Contento por su gesta, Culson indicó al final de la carrera que «sólo Dios sabe» si es posible ganar una medalla, en una prueba que parece bastante abierta y en la que Culson sueña con sorprender.