Brasil tendrá en las próximas elecciones a un selecto grupo de viejas glorias deportivas que intentará recrear el éxito del pasado en las urnas, buscando conquistar electores con promesas de inversiones en deportes de cara a la Copa del Mundo 2014 y los Juegos Olímpicos 2016.

Según las encuestas, una de las más exitosas candidaturas deportivas para las elecciones del 3 de octubre de 2010 es la del ex astro del fútbol Romario, «O baixinho» (el bajito), de 44 años, que busca un escaño en la Cámara de Diputados federal.
ídolo de los aficionados tras lograr el título del mundo en 1994 con la selección auriverde, Romario está en segundo lugar en los sondeos de intención de voto, y todo indica que logrará su objetivo político.
«Estoy marchando bien en la campaña porque todo el mundo sabe que soy un tipo que siempre cumplió lo que prometí», dijo Romario, del pequeño Partido Socialista Brasileño, al diario O Dia.
Romario, cuya hija menor, Ivy, de 5 años, nació con síndrome de Down, promete ayudar a niños y adolescentes pobres que sufren esta dolencia genética.
«Así como siempre lo consideré un gran profesional, creo en él como político. Soy «romarista», dijo Pedro Philomeno, comerciante de 55 años, a la AFP.
«Entre alegrías y tristezas, el «bajito» tiene crédito conmigo. Voy a votar por él», dijo por su parte Thiago Teixeira, de 19 años, hincha del Vasco da Gamma, equipo por el cual Romario jugó durante 16 años y que incluso entrenó entre 2007 y 2008.
BEBETO
Otro campeón que en 2010 probará suerte en las urnas es José Roberto Oliveira, «Bebeto», que junto a Romario formó la imbatible dupla de ataque del técnico Carlos Alberto Parreira en el Mundial de 1994.
Afiliado al Partido Democrático Trabajador (PDT), Bebeto es candidato a diputado estatal en Rio de Janeiro, y su plataforma reivindica una mejora en «educación, salud y deporte».
«Bebeto», que creó una polémica al no declarar sus bienes en el sitio web del Tribunal Superior Electoral (TSE) en las primeras semanas de campaña, para después informar que posee unos 7 millones de reales (USD 4,11 millones), propone aumentar las inversiones en infraestructura deportiva en las escuelas públicas para formar atletas de alto nivel de cara a los Juegos Olímpicos.
MíS FUTBOLISTAS
Otro ex futbolista que cambió los botines por las urnas es Marcos André Santos, «Vampeta», quien jugó en Italia, Holanda, Francia y fue seleccionado por el Brasil pentacampeón de 2002, aunque su fama se disparó en 1999 cuando posó desnudo para una revista gay.
«Vampeta», del Partido Trabajador Brasileño (PTB), quiere ser diputado federal por Sao Paulo.
«Quiero los votos de los electores que me vieron desnudo», declaró el ex jugador al sitio de noticias Terra. «Quiero a los gays, quiero a las lesbianas, quiero a hombres, mujeres, quiero el voto de todo el mundo», añadió.
Claro que no solo el fútbol alumbró aspirantes a políticos en Brasil.
BOXEADORES
El ex campeón mundial Superpluma, Acelino «Popó» Freitas, es candidato a diputado federal por Bahía, su estado natal, en el nordeste del país. El eslogan de su campaña es una curiosa adaptación del tema de la película «Rocky», la célebre serie de filmes en la cual Sylvester Stallone interpreta a un boxeador inspirado en el legendario Rocky Marciano.
Las propuestas de «Popó», que ya ocupó el cargo de secretario de Deportes de la ciudad de El Salvador, están enfocadas sobre todo a programas de inclusión social a través del deporte y planificación familiar.
«Soy de origen humilde, y si no hubiera tenido una oportunidad no me hubiera convertido en un atleta destacado. Cuando me dieron una chance, me convertí en tetracampeón mundial de boxeo. Hoy quiero dar oportunidades a quienes las necesitan», explicó.
De su lado, el ex pugilista Adilson «Maguila» Rodrigues busca ser diputado federal por Sao Paulo.
Con guantes de boxeo en los puños, «Maguila», de 52 años, aparece en sus propagandas prometiendo «luchar por los niños, por el deporte y contra las drogas». Y para rematar la publicidad, da un golpe en la imagen de su principal rival en los sondeos: el payaso «Tiririca».