División por escáneres en aeropuertos


La instalación de escáneres corporales en los aeropuertos europeos, como los que ya existen en Estados Unidos, divide a los paí­ses de la Unión Europea (UE), que se enfrentan a la necesidad de luchar contra el terrorismo y el temor a ser acusados de «voyeurismo».


El tema fue discutido el viernes en Luxemburgo por iniciativa del ministro alemán del Interior, Wolfgang Schí¤uble, opuesto a esta idea, a diferencia de su homóloga francesa Michí¨le Alliot-Marie, cuyo paí­s ejerce la presidencia semestral de la UE.

«No quiero que la policí­a corra el riesgo de ser acusada de voyeurismo», explicó Schí¤uble, al justificar su oposición al escáner corporal.

El ministro alemán habló de la «dignidad» de los pasajeros, desvestidos por esos escáneres encargados de detectar armas y explosivos «invisibles» para los actuales detectores.

Las ondas de esos nuevos escáneres atraviesan la vestimenta y dibujan en la pantalla el cuerpo desnudo en tres dimensiones de la persona en cuestión.

El jueves, los eurodiputados se manifestaron en contra de su utilización por una amplia mayorí­a de 361 votos, contra 181 a favor y 16 abstenciones, durante la sesión plenaria en Estrasburgo (este de Francia).

De su lado, la presidencia francesa de la UE reconoció la necesidad de «respetar la libertad de cada persona» y de «no imponer obligaciones».

«Pero debemos utilizar con mucha determinación todos los avances tecnológicos para luchar contra los terroristas y los grandes criminales, porque ellos saben utilizarlos perfectamente y ha menudo lo hacen antes que nosotros», subrayó Alliot-Marie.

El Reino Unido, Holanda y Suiza ya cuentan con ese tipo de aparatos, en función en los diez aeropuertos más importantes de Estados Unidos.

En Europa estos dispositivos son por el momento experimentales y los paí­ses de la UE deben pronunciarse de aquí­ a fin de año sobre un proyecto sobre su utilización presentado en septiembre pasado por la Comisión Europea.

«La posición deberá reflejar la doble preocupación de la protección de las libertades individuales y de la seguridad colectiva», insistió Alliot-Marie.

«El paso por esos escáneres será facultativo y voluntario. Los pasajeros podrán elegir entre un control manual o bien ser vistos», indicó de su lado el comisario europeo de Justicia, Jacques Barrot.

«Será una opción, nunca una obligación», prometió Barrot.

El comisario europeo de Transporte, Antonio Tajani, defendió esta semana ante el Parlamento Europeo la utilización del escáner corporal, asegurando que las imágenes «no serán registradas ni conservadas».

«Personalmente, considero que un registro manual es más desagradable que pasar por un escáner. Pero cada uno tiene libertad para elegir», dijo Tajani, sin convencer a los eurodiputados de su punto de vista.