Disyuntiva del nuevo gobierno


El recién iniciado gobierno debe de oí­r y analizar los vientos que soplan. ¿Son planificados y con una intención especí­fica los crí­menes contra los pilotos?, ¿qué buscan?, ¿qué sucederí­a si por el temor se paraliza el transporte público de personas?, ¿no será mejor utilizar al Ejército y colocar dos miembros de la institución por bus? Sí­ se paraliza la industria nadie lo siente, sí­ para el transporte es como tapar la yugular del pueblo.

Juan Francisco Reyes López
jfrlguate@yahoo.com

El Presidente y el Vicepresidente deben analizar y mantener presente que ciertos medios escritos, donde una millonaria familia tiene inversiones, y sus editorialistas que se destacan por su afinidad con las ideas neoliberales, están esperando el momento de iniciar todas las presiones y ataques posibles para doblegarlos y hacerlos bailar al son que ellos tocan.

Deben oí­r y analizar cuántos de los habitantes de la capital y municipios de Guatemala, de clase media emergente, están dispuestos a reconocer que a través de esos medios de comunicación, la capital se ve más influenciada que el resto del paí­s, cuántos de los hombres y mujeres están listos para aceptar que el presidente ílvaro Colom tiene razón al decir «Berger dejó un gobierno indisciplinado y desordenado», cómo hacer que a estos ciudadanos no les de nuevamente algún medio y sus editorialistas «atole con el dedo» y les diga que en el gobierno anterior ganamos todos.

Deben lograr que los ciudadanos se insubordinen «al lavado de coco», que hagan las de Santo Tomás: meter el dedo en la llaga y comprobar que a pesar de todo el gasto de propaganda, de toda la venta de imagen, el gobierno de Berger sólo obró en beneficio de los pocos, especialmente de la familia del pollo que ha decidido ser la que le diga a los gobiernos qué es lo que debe de opinar, a quién debe de nombrar como ministros y qué es lo que en el paí­s se debe hacer.

Debe analizar que muy pronto los dí­as domingos se auto presentará en su programa televisivo, como si fuera Dios, un personaje de la millonaria familia atacando, censurando y criticando de forma legal o no al gobierno al resentir el ya no recibir todos los privilegios y exoneraciones que les han incrementado su ego, su poder y riqueza.

El Presidente y el Vicepresidente no deben esperar, por el contrario deben de adelantarse, deben de obtener y lograr la comprensión y el apoyo de los lí­deres espirituales, los obispos, sacerdotes y pastores.

Debe intensificar el diálogo que plantean realizar con la dirigencia de los partidos polí­ticos presentes en el Congreso para que la población en general compruebe quiénes son los que se comprometen o los que se oponen a la búsqueda del bien común.

La moral no existe para el poder que se opone a todos los gobiernos democráticos, es la cúpula del pollo la que quiere estar detrás, para ellos el fin justifica los medios. Los pequeños y medianos empresarios sí­ desean una Guatemala mejor.

La tarea de poder hacer que Guatemala marche es de todos, sin un compromiso que permita reducir la inseguridad se incrementa la pobreza.