Irlanda está dispuesta a celebrar nuevo referendo sobre tratado europeo de Lisboa.
Irlanda está dispuesta a organizar un segundo referéndum para adoptar el tratado europeo de Lisboa antes de noviembre de 2009, a cambio de ciertas garantías, según un proyecto de compromiso que será presentado en la cumbre europea de hoy en Bruselas.
La decisión, de ser confirmada durante la cumbre de dos días de los jefes de Estado y de gobierno de la Unión Europea (UE), allanaría el camino para que el tratado que debe reemplazar a la Constitución europea entre en vigor a finales del año próximo.
«El gobierno irlandés está comprometido en buscar la ratificación del Tratado de Lisboa para finales del mandato de la actual Comisión» Europea, que concluye en octubre de 2009, señala el borrador del texto, preparado por los embajadores de la UE en Bruselas.
Irlanda, cuyos ciudadanos rechazaron el tratado en junio, está obligada por la Constitución a ratificar el texto vía referéndum. Los otros 26 miembros del bloque ya lo hicieron o están en curso de aprobarlo por vía parlamentaria.
El «no» al tratado, motivado por los temores a la pérdida de un comisario irlandés y a la interferencia de Bruselas en su neutralidad militar y sus leyes sobre el aborto, abrió una nueva crisis institucional en el seno de la UE.
El texto está basado en un paquete de reformas, que prevén principalmente mejorar la eficacia de las instituciones de una UE ampliada a 27 miembros y reducir el número de comisarios del ejecutivo comunitario.
La UE «acuerda que, si el Tratado de Lisboa entra en vigor, se tomará una decisión, de acuerdo con los procedimientos legales necesarios, para que la Comisión continúe incluyendo a un ciudadano de cada país miembro», conceden los líderes europeos en el borrador del texto.
Según el tratado en su estado actual, únicamente dos tercios de los Estados miembros tendrían derecho a elegir a un comisario, y los irlandeses temían encontrarse en el otro tercio.
El ministro irlandés de Relaciones Exteriores, Micheal Martin, confirmó a la emisora estatal RTE que su país encara organizar otra consulta, a condición de obtener acuerdos «satisfactorios» de sus socios europeos.
El ministro irlandés de Asuntos Europeos, Dick Roche, declaró al diario alemán Die Welt que «desde un punto de vista constitucional, no hay otra alternativa que (celebrar) un segundo referendo».
En Bruselas «no deberíamos fijar una fecha para un nuevo referendo. Esto lo haremos una vez que las preocupaciones mostradas por los irlandeses que votaron «no» en la primera consulta se hayan tenido en cuenta», añadió.
Este jueves, el primer ministro irlandés, Brian Cowen, tiene previsto comunicar a sus socios europeos en Bruselas sus planes para desencallar la situación.
La cuestión del comisario se ha convertido en el escollo central, puesto que sobre el resto de preocupaciones se ha tratado simplemente de tranquilizar a los irlandeses, en vez de proponer más cambios en el tratado.
La ratificación irlandesa tendrá lugar «con la condición de que se complete satisfactoriamente el detallado trabajo de seguimiento para mediados de 2009 y con la presunción de una implementación satisfactoria», según el proyecto.
En un anexo al borrador, los líderes aseguran que el tratado mantendrá la neutralidad irlandesa y no interferirá en las leyes nacionales sobre «el derecho a la vida, la educación y la familia».
Durante la cumbre, los líderes europeos subrayarán que el tratado «es considerado necesario con el fin de ayudar a la Unión ampliada a funcionar más eficientemente, más democráticamente y más eficazmente, incluido en los asuntos internacionales».
Y prometerán tratar de hacerlo entrar en vigor «para finales de 2009».