Disfrutemos hoy y mañana pagaremos


El precio de los combustibles se ha incrementado en los últimos dí­as, repercutiendo en el pasaje del transporte extraurbano.

Las vacaciones de verano son aprovechadas por miles de familias guatemaltecas para visitar lugares turí­sticos, a los que se espera una masiva afluencia pese a lo desfavorable de la economí­a nacional.

Javier Estrada Tobar
lahora@lahora.com.gt

Las playas y parques acuáticos son importantes centros de  interés para el turismo de nacionales y extranjeros.

Elena Rojas asegura que a diferencia de años pasados, aprovechará estas vacaciones de Semana Santa para salir de su casa y disfrutar del Sol en la playa, junto a sus dos hijos, su esposo y sus padres.

«La fecha es muy buena porque acaban de pagar los sueldos quincenales y bastantes personas van a salir a pasear», dice Rojas, que con emoción planea el itinerario a seguir durante el viaje.

La familia de Elena es una más, entre las miles que esperan llegar al Puerto de San José, en Escuintla, durante el descanso oficial para aprovechar la temporada de calor en la playa y realizar actividades fuera de la rutina.

Sin embargo, de los planes de Rojas escapa un inconveniente: el presupuesto, ya que la situación económica del promedio de familias en el paí­s no estábien, lejos de pasar por un buen momento se ven cada dí­a más limitadas ante el inminente encarecimiento de los bienes y servicios.

Transporte costoso

El valor de los combustibles ha sido el centro de atención en la economí­a en los últimos meses, ya que su precio ha aumentado deliberadamente hasta cotizarse a Q32 un galón de combustible superior, el preferido de los automovilistas.

En tanto, el diésel utilizado para el transporte de pasajeros y carga no ha escapado del ritmo inflacionario, el precio por galón se puede encontrar desde Q28 hasta en las principales estaciones de servicio en el área metropolitana, mientras que en algunos expendios del interior de la República puede rozar los Q30.

En consecuencia, el pasaje del transporte extraurbano reportó un leve incremento desde el inicio de la temporada de descanso, de tal forma que los empresarios elevan el precio del transporte entre Q2 y Q6, por cada boleto de viaje.

«En esta época es muy difí­cil viajar porque los buses no se dan abasto para movilizar a tanta gente y el precio del pasaje ha subido» dice, Irma Arévalo, viajera con rumbo a Barberena, Santa Rosa.

Sumado al incremento de los energéticos, el ritmo inflacionario de los bienes y servicios básicos continúa en constante ascenso, obligando así­ a las familias a focalizar sus ingresos en las áreas de mayor necesidad entre las que se cuentan la alimentación, transporte, servicios básicos y educación.

Sin importancia

Hugo Maúl, economista del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales considera que una buena cantidad de familias va priorizar su consumo ante una situación económica difí­cil, sin embargo, quienes hayan recibido su salario previamente al inicio del descanso, destinarán una buena parte para el esparcimiento familiar.

«Cuando el dinero llega a manos de las personas fácilmente lo ocupan para cubrir los gastos de las vacaciones», refiere Maúl.

La teorí­a del economista es comprobada con la dinámica que hasta ahora se ha desarrollado en los hoteles y restaurantes del paí­s, donde se reportan llenos completos de turistas nacionales y extranjeros.

En los hostales del Instituto de Recreación de Trabajadores (IRTRA), las reservaciones estaban copadas desde hace tres meses, mientras que la misma situación se ha presentado en los centros de hospedaje de la Antigua Guatemala, Atitlán y en las principales playas en el paí­s.

«Pese a las dificultades económicas, las personas están saliendo de sus casas para aprovechar el descanso», dijo Maúl.

Así­ también, el consumo de bebidas alcohólicas y artí­culos de playa han sido los preferidos en los principales supermercados y tiendas de conveniencia. Johan ílvarez, empleado en un reconocido supermercado, asegura que los mariscos y bebidas alcohólicas son los productos de mayor demanda durante la temporada, además de las toallas, sandalias y demás artí­culos útiles en el verano.

Las repercusiones de los gastos extrapresupuestarios -que son cubiertos con tarjetas de crédito y extrafinanciamiento- pueden agravar aún más las condiciones económicas de las familias guatemaltecas, no obstante el problema será perceptible cuando acabe el descanso y las notas de pago continúen llegando a las insolventes familias.

«Cuando el dinero llega a manos de las personas fácilmente lo ocupan para cubrir los gastos de las vacaciones».

Hugo Maúl