La actual debilidad del dólar, que quita competitividad a los países asiáticos y latinoamericanos tradicionalmente exportadores, podría convertirse en punto de tensión en la cumbre del Foro de Cooperación Económica de Asia-Pacífico (APEC) de esta semana en Singapur.
El dólar ha perdido cerca del 15% de su valor frente a la canasta compuesta por las otras seis grandes divisas mundiales (entre ellas el euro, la libra y el yen) desde principios de año, y también se ha depreciado ante monedas de Asia y América Latina.
En ese sentido, la caída del dólar es un doble golpe para las economías de dos regiones muy dependientes de las exportaciones, ya que afecta a su competitividad y ha comenzado a devorar sus masivas reservas de divisas.
El peso mexicano, por ejemplo, se cotiza actualmente en torno a 13,30 dólares, tras situarse a 10 USD durante la mayor parte de 2008.
En ese marco, el Banco de México (Banxico, central) ha vendido desde octubre del año pasado unos 31.500 millones de dólares en subastas diarias para frenar la devaluación del peso.
«Los bancos centrales de Asia y América Latina están preocupados por la debilidad del dólar y están interviniendo en forma agresiva para frenar la excesiva apreciación de sus monedas», indicaba recientemente Nouriel Roubini, profesor de la Universidad de Nueva York y apodado «Doctor desastre» por haber anticipado la crisis económica y financiera.
Para Roubini, «la temeraria política norteamericana que está alimentando el «carry trade» (la venta de monedas de bajo rendimiento para comprar otros activos de mejor desempeño) está obligando a otros países a seguir su política monetaria flexible».
Si bien las autoridades norteamericanas expresan en forma permanente su apoyo a un «dólar fuerte», en la práctica no hacen nada para detener su caída, que muchos ven como algo necesario para reducir el enorme déficit comercial de Estados Unidos e impulsar las exportaciones.
En ese marco, algunos analistas consideran al retroceso del dólar como un ajuste necesario para reducir los desequilibrios del comercio mundial, aunque el billete verde no se ha devaluado ante el yuan, que sigue siendo manejado con firmeza por Pekín a pesar de las críticas de Washington.
«Occidente necesita ahorrar más. Asia y Oriente Medio necesitan gastar más y las monedas necesitan ajustarse», dijo en ese sentido el jefe economista de Standard Chartered, Gerard Lyons.
«El gran problema es la continua estabilidad del yuan chino y el dólar. La estabilidad del yuan está forzando a muchos países asiáticos a luchar para mantener a sus monedas estables y no perder competitividad», agregó.
Si para ciertos países la debilidad del dólar es un problema, para otros, en cambio, la apreciación de su moneda es sinónimo de fortaleza económica.
El martes, el ministro de Comercio de Australia, Simon Crean, defendió en un seminario de la APEC en Singapur la suba del dólar de su país, afirmando que «refleja la fortaleza de la economía australiana, la economía que mejor se está comportando en el mundo desarrollado».
El dólar australiano se cotiza actualmente en torno a los 93 centavos de dólar, su nivel más alto de los últimos 14 meses.
Los cancilleres de la APEC advirtieron hoy en Singapur sobre un «creciente proteccionismo» que puede afectar la «frágil» reactivación de la economía mundial, en discusiones de cara a la cumbre del Foro de Cooperación Económica de Asia-Pacífico del fin de semana.
«Hay un creciente proteccionismo que es muy peligroso. Es una pendiente resbaladiza y, si no tenemos cuidado, antes de que nos demos cuenta, estaremos todos en una situación mucho más grave», afirmó el ministro de Relaciones Exteriores de Singapur, George Yeo, al resumir en contenido de un desayuno de trabajo con sus homólogos de la APEC.
Durante este encuentro preparatorio de la cumbre en la que participan los 21 miembros del Foro -entre ellos Perú, Chile y México-, los cancilleres hablaron de «cuestiones específicas como la actual crisis económica, la importancia de la coordinación macroeconómica, la reforma de las instituciones financieras y, de manera más importante, el proteccionismo» dijo Yeo.
Para la APEC, uno de los modos de enfrentar ese creciente proteccionismo es la conclusión de la ronda de Doha de la Organización Mundial del Comercio (OMC), lanzada en 2001 y actualmente paralizada por reclamos cruzados entre los países emergentes y las naciones desarrolladas.
«Hablamos de Doha. Hablamos de las iniciativas de libre comercio regionales. Hablamos de un írea de Libre Comercio en Asia-Pacífico, la Asociación Transpacífica y otras iniciativas para impulsar la agenda de liberalización comercial», señaló Yeo.
En el encuentro de los cancilleres, «hubo consenso» de que la crisis económica «de ninguna manera está terminada». «La reactivación que tenemos ahora es un alivio. La situación sigue siendo frágil y debemos ocuparnos de las raíces del problema», señaló.
De su lado, la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, destacó el hecho de que el mundo no haya caído en un «proteccionismo devastador» como consecuencia de la crisis, y pidió «avanzar en una agenda comercial completa».
«Podemos sentirnos orgullosos de no haber dejado que la crisis económica no arrastrase a un proteccionismos devastador», aseguró durante la reunión, según una trascripción brindada por el Departamento de Estado.
El canciller chileno, Mariano Fernández Amunátegui, ya había instado el martes a los líderes de la APEC a actuar contra los «viejos» y «nuevos» proteccionismos originados por la crisis, durante un simposio sobre los 20 años del Foro.
«Vemos muy preocupados el surgimiento de viejos y nuevos proteccionismos», dijo Fernández Amunátegui, al referirse a medidas anticrisis adoptadas por ciertos países, a los que no mencionó.
Frente a este regreso del proteccionismo en formas diferentes, «la APEC puede desempeñar un papel crucial para impulsar el libre comercio y levantar los obstáculos para las inversiones y las finanzas», indicó el ministro chileno.
De su lado, el presidente de la Cámara de Comercio norteamericana, Thomas Donohue, urgió el miércoles a la APEC a combatir el «aislamiento comercial» y liderar «la reactivación» de las negociaciones de la ronda de Doha.
La reanudación de las negociaciones de la ronda de Doha figura entre los temas de la agenda de la cumbre de líderes de la APEC del sábado y domingo en Singapur, centrada principalmente en la reactivación económica y el calentamiento planetario.
En ese marco, Estados Unidos se pronunció el miércoles a favor de un compromiso en la conferencia internacional de Copenhague de lucha contra el cambio climático y pidió a China y los países asiáticos cumplir con su parte para obtener un acuerdo.
Los miembros de la APEC, creada en 1989, representan el 40% de la población mundial y el 54% de su PIB (Producto Interior Bruto).