Discurso de Funes genera escozor


El presidente salvadoreño Mauricio Funes durante una celebración en el estadio Cuscatlán, en San Salvador.

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<p>El discurso de toma de posesión del nuevo presidente de El Salvador, el izquierdista Mauricio Funes, provocó escozor en la derecha y la aprobación en otros sectores económicos e intelectuales del paí­s.</p>
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Impregnado de lí­neas de acción en el campo social para ayudar a los más pobres y de un «plan global anticrisis», el discurso de Funes fue crí­tico con los anteriores gobiernos de derecha a los que, entre otros aspectos, les acusó de un deterioro «inaceptable» de las finanzas públicas.

Funes, que encabeza el primer gobierno del Frente Farabundo Martí­ para la Liberación Nacional (FMLN, izquierda), se comprometió a combatir la corrupción, las pandillas y el crimen organizado.

Los primeros en reaccionar al discurso de Funes fueron dirigentes de la ahora opositora Alianza Republicana Nacionalista (Arena, derecha), que estuvo en el poder durante 20 años.

Para el presidente de Arena y ex presidente del paí­s Alfredo Cristiani (1989-1994) el discurso de Funes fue «agresivo».

«No esperábamos ataques, exageró en la crí­tica a gobiernos anteriores. No hay que crear resentimientos cuando uno quiere voluntad», subrayó Cristiani.

En su mensaje a la nación, Funes sostuvo que «éste será el gobierno de la meritocracia, no el gobierno de privilegios de familias, de los vicios de las clientelas y de los padrinazgos sombrí­os. Aquí­ las personas serán reconocidas por su talento y honestidad y no por sus conectes (conexiones) o apellido».

Esa parte del discurso provocó que el partido Arena publicara este martes un amplio comunicado en el que niega haber tolerado la corrupción en sus 20 años de gobierno.

«Rechazamos de tajo la acusación de que nuestro partido tolera la corrupción», consigna el comunicado.

La única parte positiva que Arena reconoce en el discurso inaugural de Funes es que haya citado como sus referentes polí­ticos a los presidentes de Estados Unidos y de Brasil.

«Al abrazar el modelo incluyente y democrático de Barack Obama y (Luiz Inacio) Lula da Silva, usted ha rechazado el modelo represivo venezolano y cubano. Esto nos parece muy positivo», señala el comunicado de ARENA.

La empresaria Elena Alfaro, al comentar el planteamiento de Funes, dijo: «estoy en contra de la corrupción y el exceso de gastos, eso de alguna forma tení­a que salir; no lo esperaba en este discurso».

«La lógica es que si ha habido corrupción, que se persiga, pues se cometió un delito. ¿Qué vampos a ver en el futuro? No lo sabemos», reflexionó por su parte el rector de la jesuita Universidad Centroamericana (UCA), José Marí­a Tojeira.

El empresario Ricardo Poma declaró a la Prensa Gráfica que «hasta ahora el discurso ha sido positivo, luego vamos a ver con las accciones si realmente van en lí­nea con sus palabras».

En similar tono se expresó el empresario Roberto Murray Meza al comentar que «el presidente está consciente de que el sector privado puede ayudar en la solución de los problemas, estamos en disposición de ayudar».

Funes deberá gobernar El Salvador por los próximos cinco años.

CHíVEZ ¿Magnicidio?


El presidente venezolano, Hugo Chávez, aseguró el martes que se habí­a planeado un atentado contra él en El Salvador y por eso se vio obligado a suspender su viaje a aquel paí­s el lunes, donde habí­a previsto acudir a la toma de posesión de Mauricio Funes.

«La información era muy exacta. Estuvo a punto de ocurrir que nos hicieran un atentado llegando a San Salvador», declaró Chávez, que reapareció públicamente este martes después de cuatro dí­as de ausencia que provocaron especulaciones.

Iban a «lanzarle uno o varios cohetes al avión de Cubana de Aviación que estaba listo en Maiquetí­a (aeropuerto de Caracas) para nosotros viajar», explicó.

Chávez explicó que la información sobre estos presuntos planes de magnicidio la obtuvo en primer lugar por su homólogo nicaragí¼ense, Daniel Ortega.

«Algunos golpistas venezolanos entraron a San Salvador hace dos semanas. Yo los conozco. Son esos que han jurado que a mí­ me van a matar», aseguró.

El mandatario venezolano acusó además a los órganos de inteligencia de Estados Unidos de estar detrás de este intento de matarlo.

«No estoy acusando a (Barack) Obama. Yo creo que el presidente estadounidense tiene buenas intenciones. Pero más allá de Obama hay un imperio, la CIA y todos sus tentáculos», declaró. «No tengo duda de que están detrás de esto los organismos de inteligencia de Estados Unidos», agregó.

Concretamente, el mandatario señaló que el presunto atentado fue planificado «por la gente de Luis Posada Carriles» y por ello «exigió a Obama que cumpla con la ley y lo mande» a Venezuela.

El anticastrista Posada Carriles fue condenado en Venezuela por la voladura en 1976 de un avión civil cubano, que dejó 73 muertos, pero se fugó nueve años después de una cárcel de Caracas.

Posada Carriles fue arrestado en Estados Unidos por entrar de forma ilegal, y luego liberado en 2007.

No es la primera vez que el gobierno venezolano anuncia haber frustrado un plan para asesinar a Chávez. En septiembre de 2008, denunció un intento de «magnicidio» y golpe de Estado contra el mandatario, que habrí­a sido planeado por militares en activo y retirados con el visto bueno de Estados Unidos.

Este martes, el mandatario venezolano desmintió además «la ola de rumores» generados sobre su salud y paradero en las últimas horas, tras la anulación de su viaje a El Salvador.

«Hasta la oligarquí­a se asusta cuando desaparezco un dí­a (…) Pasan dos y tres dí­as y entran en pánico (…) ¿Y si me pierdo un mes? Hay presidentes que toman vacaciones. Yo en diez años no he tomado ni una semana de vacaciones», bromeó Chávez.