Discriminación sigue latente, denuncian


Organizaciones de mujeres feministas socializaron los informes alternativos del séptimo informe que el Estado guatemalteco entregó en 2007, sobre el cumplimiento de los compromisos de La Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (Cedaw)

Ligia Flores
lahora@lahora.com.gt

Los grupos de mujeres señalaron retrocesos ostensibles, en comparación con el informe anterior.

Guatemala ratificó dicha Convención en 1982, la cual fue adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en diciembre de 1979, por lo que el Estado está obligado a presentar informes periódicos sobre el avance del cumplimiento del tratado internacional en materia de derechos humanos, al Comité de la Cedaw.

Los informes alternativos «sombra», elaborados por organizaciones sociales incluyeron por primera vez, un documento especí­fico sobre los derechos desde una perspectiva de las mujeres indí­genas y la situación desde la diversidad sexual, puesto que en los anteriores se habí­an excluido tales temáticas.

Los cuatro informes se refirieron a los derechos desde una mirada de las mujeres indí­genas, diversidad sexual, derechos polí­ticos y ciudadaní­a, así­ como el problema del femicidio.

MUJERES INDíGENAS

Juana Mulul representante del Grupo Tzununjá, encargado de redactar el documentos sobre el cumplimiento de la convención en lo relativo a los derechos de las mujeres indí­genas, dijo que uno de los principales aspectos que sigue sin respetarse es el derecho a un trabajo digno, así­ como la creación de polí­ticas estatales, con la participación de las mismas afectadas.

Mulul también señaló que la pérdida de las tierras y territorios de comunidades indí­genas ha afectado seriamente el desarrollo de las mujeres. Asimismo, afirmó que el Estado sigue sin garantizar el derecho a la Educación, Salud, Participación polí­tica y Acceso a la Justicia.

DIVERSIDAD SEXUAL

Zuly Polanco, integrante del Grupo Desde Nosotras, expresó que la discriminación basada en la orientación sexual, obliga a las mujeres a vivir su sexualidad en «clandestinidad», puesto que en Guatemala no existe una ley que proteja a la diversidad sexual de la violencia.

Polanco criticó el trato desigual que sufren las mujeres en el trabajo, lo cual llega a convertirse en una violación al derecho de libertad, puesto que en muchas ocasiones, para obtener el empleo, deben vestir «de una manera femenina».

DERECHOS POLíTICOS

Walda Barrios de la Unión Nacional de Mujeres Guatemaltecas (Unamg), aseguró que la continuidad de la inequidad en los puestos de elección popular continúan, por lo que consideró que una de las propuestas que deben ser atendidas por las autoridades debe ser la reforma a la Ley Electoral y de Partidos Polí­ticos, para garantizar las cuotas de participación en los partidos polí­ticos.

Muestra de ello fue que en las últimas elecciones, de 1,653 candidaturas a diputaciones en 14 partidos polí­ticos, solo 398 (24%) correspondieron a mujeres.

FEMICIDIO

Pese a que se aprobó en abril de 2088 la Ley contra el Femicidio y otras formas de violencia contra la mujer, aún no ha sido aplicada efectivamente, según organizaciones de mujeres.

Las feministas consideran que la Secretarí­a Presidencial de la Mujer (Seprem), debiera asumir el liderazgo polí­tico en una comisión de alto nivel para discutir el tema de femicidios, puesto que no tener esa coordinación la deja con poca debilidad institucional.