Unas 2 mil armas de la Policía Nacional Civil han desaparecido desde las comisarías en los últimos años sin que las autoridades tengan idea a dónde, quiénes o con qué intención las sacaron, reconoció su directora, Marlene Blanco.
«Hemos recibido denuncias de las comisarías de que les faltan armas. En otros casos, éstas han salido de nuestros almacenes, pero no sabemos quién las retiró, ni con permiso de quién, pues en los registros sólo dejan una firma ilegible», afirmó la jerarca a la prensa local.
«Inclusive sabemos que un juez porta una subametralladora Uzi de calibre 9 milímetros que era propiedad de la Policía, pero no se ha detectado quién lo autorizó», agregó Blanco, al declarar en el Congreso por petición de una bancada de oposición por la ola de criminalidad que afecta al país.
La directora de la Policía comentó que desaparecieron unas 2.000 armas, entre las que se encuentran de largo alcance como fusiles de asalto AK-47 y MiniUzi, algunas que se han utilizado para cometer delitos.
La jerarca subrayó que se trata de un dato preliminar, pues se está realizando un inventario para determinar la cantidad exacta, y que por ello el caso aún no ha sido denunciado ante el Ministerio Público (Fiscalía).