Una diplomática venezolana que hace unos días recibió una orden de expulsión de Estados Unidos ya partió del país, dijo hoy un funcionario del gobierno de Barack Obama.
El presidente venezolano Hugo Chávez afirmaba que la diplomática había vuelto a su país en diciembre.
Livia Acosta Noguera, cónsul general de Venezuela en Miami, estaba en Estados Unidos el pasado domingo, cuando fue deportada y dejó el país antes de que venciera el plazo ayer, dijo el funcionario, que habló bajo la condición de anonimato por no estar autorizado a hacerlo públicamente.
Acosta fue expulsada después de acusaciones de que, mientras se encontraba en la embajada de su país en México, conversó sobre la posibilidad de efectuar posibles ataques cibernéticos en territorio estadounidense.
Chávez dijo el lunes por la noche que Acosta regresó a Venezuela en diciembre al enterarse por la inteligencia venezolana de la inminencia de su expulsión.
Añadió que la diplomática seguirá trabajando en el servicio diplomático y que era una profesional honorable a pesar de los ataques.
El Departamento de Estado dio plazo de 72 horas a Acosta para abandonar el país, como es habitual en el caso de alguien declarado persona no grata.
La medida siguió a una investigación del FBI sobre denuncias en un documental de la cadena en español Univisión el mes pasado. Según el documental «La amenaza iraní», Acosta habló de la posibilidad de un ataque cibernético al gobierno de Estados Unidos cuando cumplía funciones en la embajada venezolana en México.
El documental se basó en grabaciones de conversaciones con ella y otros funcionarios y alegó que las misiones diplomáticas cubana e iraní estaban inmiscuidas. Citando grabaciones de audio y video obtenidas por los estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México, Univisión dijo que Acosta buscaba información sobre los servidores de plantas nucleares en Estados Unidos.
El Departamento de Estado calificó las denuncias de «muy perturbadoras» y fuentes oficiales dijeron que el FBI investigaba el caso.