«Dignidad y justicia para todos nosotros» 60 Aniversario Declaración Universal de Derechos Humanos


Artí­culo 1. «Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.»

Factor Méndez Doninelli

Artí­culo 2. «Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión polí­tica o de cualquier otra í­ndole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.»

(Declaración Universal de Derechos Humanos.)

«Dignidad y justicia para todos nosotros» es el tema para el 2008, escogido por Naciones Unidas para conmemorar el próximo 10 de diciembre el sexagésimo aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos, adoptada y proclamada por la Asamblea General de ese dí­a en su resolución 217 A (III) el año 1948. El tema refuerza el compromiso con la dignidad y la justicia a escala universal.

La Declaración y sus valores básicos, dignidad humana, no discriminación, igualdad, equidad y universalidad se aplican a todos, en todos los lugares y momentos. La Declaración es universal, duradera y dinámica, y nos atañe a tod@s. La Declaración es un importante documento que sustenta el ideal de todas las personas y los pueblos que deseamos un mundo libre, justo y en paz, respetuoso de los derechos y libertades fundamentales de los seres humanos. Actualmente la Declaración está disponible en más de 360 idiomas y es el documento más traducido en el mundo.

Motivados por el elevado costo social y los desastres materiales provocados durante la Segunda Guerra Mundial, todos los paí­ses tomaron la firme decisión de crear un código moral, ético y sobre todo jurí­dico que amparara lo que desde la Revolución Francesa se reconoce como los derechos inalienables del hombre.

Ban Ki-moon, Secretario General de las Naciones Unidas expresó: «Es nuestro deber garantizar que esos derechos se hagan efectivos en la realidad – que sean conocidos, comprendidos y disfrutados por todos, en todos los lugares del mundo. Con frecuencia, los que más necesitan que se protejan sus derechos humanos son los que también necesitan estar informados de la existencia de la Declaración – y de que existe para todos.»

Louise Arbour, ex Alta Comisionada para los Derechos Humanos sostiene: «Es difí­cil imaginarse hoy el cambio fundamental que representó la Declaración Universal de Derechos Humanos cuando se aprobó hace 60 años. En un mundo de posguerra lacerado por el Holocausto, dividido por el colonialismo y sacudido por la desigualdad, una carta en que se establece el primer compromiso global y solemne con la dignidad y la igualdad inherentes de todos los seres humanos, independientemente del color, el credo o el origen, era una empresa audaz y temeraria.»

Guatemala no se distingue por respetar los derechos humanos, aquí­ los derechos y libertades fundamentales no se realizan a plenitud, persisten las violaciones. En esta ocasión, rindo homenaje a la visión de los redactores originales de la Declaración y a los numerosos defensores y defensoras de los derechos humanos que alrededor de todo el mundo luchan para hacer realidad la visión y misión que en ella se declaran.

Agradezco a la Embajada de Francia invitación a celebrar los 60 años de la DUDH.

P.S. El 6 y 7 de diciembre se cumplen 26 años de la masacre cometida en contra de los pobladores del parcelamiento DOS ERRES, la Libertad, Petén, perpetrada por los militares en 1982 durante la dictadura contrainsurgente de Rí­os Montt. 16 órdenes de captura no han sido cumplidas. Ningún militar ha sido juzgado.