Difunden retrato robot por matanza de italianos


Crimen. Elementos de la Cruz Roja trasladaron los cuerpos de los italianos asesinados en Alemania.

Los investigadores alemanes difundieron este viernes a través de la prensa el retrato robot de uno de los sospechosos investigados en el marco de la masacre de seis italianos en Duisburgo (oeste), mientras en Italia se realizaron nuevos registros policiales en medios de la mafia en San Luca (sur).


El hombre, alto y joven, cabellos negros cortos, con una cicatriz bajo el ojo derecho, conducí­a un automóvil negro que estuvo aparcado no lejos de la pizzerí­a Da Bruno, delante de la cual fueron acribillados a balazos la madrugada del miércoles los seis italianos de entre 16 y 39 años, sospechosos de estar ligados a la temible mafia calabresa («Ndrangheta»).

El coche, en el que se encontraban dos hombres, partió precipitadamente poco después del asesinato de los italianos, abatidos cuando salí­an de la pizzerí­a tras una fiesta de cumpleaños, y abordaban dos automóviles estacionados ante el establecimiento.

Según la prensa, una de las ví­ctimas, un hombre de 25 años, identificado como Marco M., era el blanco principal de los asesinos, por ser considerado el responsable de la muerte en la Navidad de 2006 de la esposa de un presunto jefe de un clan rival.

La masacre formarí­a parte de una «vendetta» que comenzó en 1991 por una riña entre los clanes Vottari-Pelle y los clanes Strangio-Nirta, oriundos de San Luca, en Calabria.

La policí­a de Duisburgo además llevó a cabo el arresto en la primavera (boreal) de 1991 de Antonio G., sospechoso de ser miembro de la «Ndrangheta» y oriundo de San Luca, e investigado por asesinato.

Antonio G. fue interrogado en un restaurante italiano, también llamado Da Bruno y que estaba situado a pocas calles de distancia de la pizzerí­a que hoy lleva ese nombre.

Por otro lado, la policí­a italiana realizó en la noche del jueves al viernes registros en el pueblo de San Luca (en la sureña región italiana de Calabria) de donde eran oriundos los seis presuntos miembros de la criminalidad organizada de la región asesinados en Duisburgo (oeste de Alemania).

Según los medios locales italianos, los agentes habí­an realizado ya unos 50 registros durante la noche del miércoles al jueves en San Luca, que tiene unos 4.000 habitantes, tras los asesinatos en la ciudad alemana ocurridos en la madrugada del miércoles.

La policí­a también llevó a cabo controles en las casas de miembros de la criminalidad local y de condenados que gozan del régimen de semi-libertad y viven en la zona.

Según las autoridades, la matanza de Duisburgo se debió a una venganza entre dos clanes de la mafia calabresa de la zona.

Sin embargo, el diario La Repubblica la atribuye a una lucha por el control del tráfico de droga procedente de Colombia.

Los investigadores alemanes difundieron el viernes en la prensa local el retrato robot de un sospechoso buscado en el ámbito del caso.