Difí­ciles negociaciones con Petrobras y Telecom


Nacionalización. El Gobierno de Bolivia ha iniciado una serie de nacionalizaciones con amplio apoyo de la población.

El gobierno boliviano enfrenta dos difí­ciles negociaciones, una con la brasileña Petrobras en busca de tomar el control de dos refinerí­as petroleras en manos de esa compañí­a, y otra con la italiana Telecom para estatizar las telecomunicaciones.


El presidente Evo Morales tení­a previsto anunciar la estatización de las telecomunicaciones y la reversión al Estado de las dos refinerí­as el pasado 1 de mayo, en coincidencia con el primer aniversario de la nacionalización de los hidrocarburos pero ninguno de estos procesos está cerca de concretarse.

De hecho, tanto Petrobras como Telecom han anunciado que se plantarán firmes en las negociaciones.

En previsión de arbitrajes internacionales, el gobierno oficializó esta semana su retiro del CIADI, organismo del Banco Mundial encargado de regular las inversiones entre Estados y nacionales extranjeros.

En el caso de las dos refinerí­as petroleras que pretende adquirir de la empresa brasileña estatal Petrobras en el marco de su polí­tica nacionalizadora, Bolivia informó de su disposición a que se efectúe un avalúo imparcial por parte de una empresa o consultora internacional.

Según versiones extraoficiales, Bolivia quiere pagar el valor contable de esas refinerí­as (unos 70 millones de dólares) mientras que Petrobras insiste en que se tome en cuenta su valor de mercado que es casi tres veces mayor.

Petrobras ha amenazado con llevar el pleito a un tribunal internacional de arbitraje si Bolivia toma medidas unilaterales o interrumpe las negociaciones.

«Si es necesario acudir a una consultora o una empresa internacional que haga un avalúo de las refinerí­as, vamos a dar los pasos legales necesarios», concedió el vicepresidente Alvaro Garcí­a.

Garcí­a dijo que según «cálculos en base a la propia información de libros de las refinerí­as» éstas cuestan alrededor de «los 60 millones de dólares, a partir de la documentación inicial que nos dieron».

El vicepresidente anticipó también que Petrobras «aceptó una serie de medidas» entre las cuales el tipo de trabajo que harán las refinerí­as «como vendedoras de servicios».

Petrobras se adjudicó en noviembre de 1999 ambas refinerí­as por un monto global de 105 millones de dólares.

En cuanto a las telecomunicaciones, la negociación está paralizada entre el gobierno y la italiana Telecom, que posee 50% de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Entel).

Justamente Telecom advirtió este jueves en un comunicado divulgado en Roma que está dispuesta a dar batalla contra la nacionalización de Entel.

«La empresa reitera que está dispuesta a emprender todo acto necesario para defender sus inversiones», anunció la nota.

«El plan de intervención (del gobierno boliviano) puesto en marcha para recuperar las cuotas de las empresas extranjeras que participaron en el proceso de privatización, se trata de verdadero acto de expropiación», indicó Telecom.

Telecom propuso una reunión para negociar en el extranjero pero el ministro de Defensa, Walker San Miguel replicó que «el Ejecutivo no asistirá a ninguna reunión fuera del paí­s, debe quedar muy claro que Entel tiene domicilio legal en Bolivia (y) por consiguiente todo lo que le concierna respecto a un proceso de transferencia de acciones u otro se va a desarrollar en Bolivia».

«La empresa reitera que está dispuesta a emprender todo acto necesario para defender sus inversiones», anunció por su parte la empresa en una nota enviada el jueves al gobierno boliviano.