Ministerio de Finanzas Públicas y Banco de Guatemala proyectan diferentes niveles de déficit fiscal para el año próximo. Mientras la cartera de Gobierno lo estima en 2.2 por ciento, el banco central lo hace en 2.5 por ciento.
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El Ministerio de Finanzas Públicas estima desde hace algunos meses que el déficit fiscal para 2013 podría ser de 2.2 por ciento del Producto Interno Bruto; por otro lado, según información del Banco de Guatemala, el indicador se proyectaría a 2.5 por ciento.
La diferencia, según el jefe de la cartera, Pavel Centeno, estaría en que el banco central estima en sus cálculos que el gobierno le cancele, por medio del presupuesto, las deficiencias de su operación. El año pasado, ese costo fue de Q975.4 millones, según un informe del Banguat.
De acuerdo con el Ministro, para 2013, el Congreso de la República decidió asignar recursos para otras carteras como Desarrollo Social, Educación, Salud y Comunicaciones, “entonces eso hace que no haya recursos para hacer el pago al Banco de Guatemala al término de cada año; por eso aumenta el déficit de 2.2 a 2.5 por ciento”.
Centeno explicó que “el Banco de Guatemala cobra sus pérdidas operativas al Gobierno”, que al final es cuentas es “a los contribuyentes”, pues son estos últimos quienes pagan con sus impuestos el funcionamiento del Estado. Según el funcionario, “todas sus ineficiencias el Banco se las cobra al Gobierno, de acuerdo a la Ley de Bancos”, por lo que el Ejecutivo las consigna en el presupuesto.
Esta situación sucede todos los años, afirmó el Ministro, pues “es un dinero que se acumula año con año, que el Congreso de la República no le otorga al Banco de Guatemala; nosotros sí lo colocamos dentro del presupuesto, porque por ley tenemos que hacerlo, pero es el Congreso el que no lo coloca”.
LEY INJUSTA
Según Centeno, los procesos de pago de las pérdidas operativas del Banguat denotan una injusticia en las leyes, porque esas pérdidas del banco central que contemplan medidas para controlar la inflación “se las cobra a la población de todas maneras, porque si se ponen en el presupuesto es cobrárselo al pueblo de Guatemala”.
“Es ahí donde está la discrepancia”, afirmó el funcionario, “y cada año sucede exactamente lo mismo; el pueblo tiene que pagarle al Banco de Guatemala sus pérdidas”, derivadas, principalmente por operaciones de mercado abierto, por eso la diferencia en las proyecciones de déficit.
En ese sentido, a decir del Ministro, “el pueblo de Guatemala siempre paga los platos rotos de lo que haga el Gobierno, el banco central o cualquiera”, pero en este caso, el hecho de que el Congreso no le asigne partida al banco central para saldar las pérdidas sería positivo, a criterio de Pavel Centeno.
DEBE SER EFICIENTE
El Banco de Guatemala “tiene que ser más eficiente” y buscar mecanismos para no tener pérdidas operativas, pues administra unos US$ 6 mil millones de Reservas Monetarias Internacionales, por lo cual, los rendimientos que se obtengan de estas deben compensar las operaciones de mercado abierto “y no tener que trasladarle al pueblo de Guatemala sus pérdidas”, acotó el funcionario.
La Hora intentó comunicación con el presidente del Banco de Guatemala, Edgar Barquín, pero no respondió las llamadas a su teléfono personal.