Son españoles, belgas, italianos, estonios o franceses: unos cuarenta jóvenes delincuentes cumplieron con su condena participando durante diez días, hasta ayer, en un original cursillo «Erasmus» de reinserción en la región parisina.
Estos jóvenes, todos «en conflicto con la Ley», de entre 15 y 20 años y venidos de varios países europeos, escogieron participar en este encuentro cívico al estilo de las becas de intercambio de estudiantes europeos «Erasmus», en vez de efectuar trabajos comunitarios.
Reunidos en Savigny-le-Temple, al sureste de París, en un campamento de tiendas de campaña, para seguir este programa bautizado «Euro Civic Meeting», han cursado talleres de inserción y de primeros auxilios, participando en un debate sobre la encarcelación en una granja instalada en una antigua prisión y visitando la Asamblea Nacional. Pero también han hecho algo de turismo y han visitado la Torre Eiffel.
«Queremos que sean actores de sus vidas y les proponemos reconciliarse con la sociedad», explicó Thierry Fresnay, el responsable del dispositivo para la Asociación Departamental de Salvaguardia de la Infancia y la Adolescencia (ADSEA).
«El encuentro con jóvenes europeos aporta un valor añadido a la acción que estamos llevando a cabo desde hace una decena de años», comenta el responsable, quien estima que esta experiencia ha dado resultados «alentadores» que van «más allá de las expectativas».
La ciudad de Savigny-le-Temple, en la que se encuentran diversos barrios desfavorecidos, ha lanzado acciones para luchar contra la violencia entre los jóvenes. En marzo de 2007, estos actos violentos le costaron la vida a un joven de 22 años por un golpe en la cabeza con una barra de hierro.
Felipe, de 17 años, que viene también de una zona desfavorecida de las afueras de Barcelona, luce una camiseta del FC Barcelona. Juzga que «no es necesario hacer travesuras para divertirse» y añade: «Las gamberradas (travesuras), no sólo hacen daño a las víctimas, sino también a uno mismo».
Maffeis, de 18 años, condenado en varias ocasiones por pequeños robos y peleas en las calles de Lieja (Bélgica), cuenta que ha participado en enfrentamientos «a menudo por futilidades» y que ha llegado a utilizar «cócteles molotov» para mostrar a los demás que «el barrio es nuestro». Ahora dice que ha «entendido que hay otros métodos que la violencia para hacerse entender».
«Cuando se es joven, se tiene la impresión de ser intocable, que sólo le ocurre a los demás», explica Roxane, una francesa de 17 años que ha cometido varios robos en tiendas. Pero «un día u otro al final te acaban arrestando», añade la joven, que asegura estar decidida a volver por el camino correcto.
Este programa «Euro Civic Meeting» es fruto de la cooperación entre las colectividades locales, las empresas y la Unión Europea, que ha invertido 30.000 euros (41.800 dólares), el 40% de la financiación total.
Thierry FresnayAsociación Departamental de Salvaguardia de la Infancia y la Adolescencia