Diariamente se roban 17 automóviles


El Ministerio Público trabaja la escena del crimen de uno de los muchos actos delictivos que ocurren a diario.

Quince bandas de robavehí­culos, conformadas por cinco miembros cada una, operan en el paí­s; aunque se disuelven, vuelven a integrarse cuando no se logra capturar a todos los delincuentes que integran la célula criminal.

Mariela Castañon
lahora@lahora.com.gt

Las gavillas operan en las zonas 7, 1, 8, 5, 11, 12, Mixco, Amatitlán y los departamentos de Zacapa, Escuintla, Quetzaltenango, Chimaltenango y Antigua; los dí­as donde se reporta mayor í­ndice de atracos son de jueves a sábado de 9 a 12 horas.

Diariamente se producen de 15 a 17 atracos, especialmente cuando la ví­ctima estaciona su vehí­culo en parqueos, sin descartar en los semáforos, según la sección de robo de vehí­culos de la División Especializada en Investigación Criminal (DEIC).

Aunque algunos carros son usados para secuestrar personas, se ha confirmado que la mayorí­a son utilizados para vender los repuestos en el mercado negro o para comercializarlos en Guatemala u otros paí­ses.

FORMA DE OPERAR

Antes la vieja técnica consistí­a en tirar un ratón muerto en el automóvil de la ví­ctima, principalmente mujeres, quienes al ver a este animal solicitaban ayuda a alguien o salí­an corriendo, pero al regresar ya no hallaban su automotor; sin embargo, esto quedó en el pasado, puesto que ahora el género es indiferente y se utilizan otros métodos de robo.

Es común que cuando el vehí­culo está estacionado en un parqueo o en la calle, el grupo de delincuentes lo abra con un instrumento conocido como ganzúa, fácilmente, sin necesidad de forzarlo.

También en las calles del paí­s se suscitan estos hechos; especialmente cuando los conductores se detienen en un semáforo, los delincuentes los obligan a salir, muchas veces sin necesidad de agresiones fí­sicas, únicamente verbales.

Regularmente los autos son utilizados para quitarles los repuestos y venderlos, mientras que el resto del vehí­culo sirve como chatarra, pero también se comercian a otros paí­ses o se clonan para revenderlos en Guatemala.

La mafia detrás de este delito solicita ciertas caracterí­sticas como modelo, color, año, entre otros; el delincuente que cumple con la solicitud del dí­a recibe como mí­nimo de Q3 mil por cada unidad atracada.

LAS BANDAS

Las bandas activas son quince, están integradas por cinco miembros cada una: el que delinque, el que lo guarda, el que altera la documentación, el que lo desmantela (cuando se sustraen los repuestos) y el que lo comercia.

Según la DEIC, con uno de los cinco individuos que no se capture, la gavilla no es disuelta y surge nuevamente, puesto que quien queda en libertad busca a otros miembros.

MALAS EXPERIENCIAS

Según el relato de una estudiante universitaria, hace dos años fue despojada de su vehí­culo, frente a su casa de estudios ubicada en la zona 2, quien en cuestión de instantes fue ví­ctima del robo.

La joven indicó que se bajó de su automotor a comprar algo y cuando regresó no halló su vehí­culo, pese a que lo dejó cerrado, «afortunadamente no me pasó nada, pero sí­ viví­ el mal momento cuando no encontré mi carro», indica.

En febrero pasado, una mujer que se conducí­a a bordo de su vehí­culo en la 8ª. calle y 18 avenida de la zona 12 fue ví­ctima de dos delincuentes que se transportaban en una motocicleta; la mujer desconoce si el propósito de los ladrones era quitarle su teléfono celular o su vehí­culo, sin embargo, ante la impotencia y miedo embistió a los delincuentes dejándolos mal heridos, ella presume que los ladrones la siguieron desde que estaba en el semáforo.

PRECAUCIí“N


Si usted tiene previsto adquirir un automóvil usado es necesario verificar si éste no fue robado; para comprobarlo puede comunicarse al 110 de la Policí­a Nacional Civil (PNC) o visitar la central de la DEIC, puesto que existe un registro que le permitirá conocer información de su compra, en caso no sea legal.

HALLAZGOS

Una fuente de la unidad de robo de vehí­culos del Ministerio Público confirma que un buen porcentaje de autos robados son utilizados para despojarlos de sus repuestos y posteriormente venderlos en el mercado negro.

Por ello, constantemente se realizan operativos en lugares donde se tiene conocimiento de la venta de carros y piezas robadas; el pasado 28 de mayo se llevaron a cabo 31 operativos en la zona 8, donde los resultados fueron «pobres», pues únicamente se halló un camión con reporte de robo y un motor alterado. Se presume que hubo fuga de información, ya que se esperaba más de esa operación montada.

COMBATE

Miembros de la DEIC afirman que la sección de robo de vehí­culos será reestructurada para fortalecer el combate a este flagelo, además se podrí­a incrementar el número de investigadores, puesto que actualmente hay veinticinco, que no logran cubrir todo el territorio; además se mantienen los operativos y las investigaciones para capturar a los delincuentes.