No se trataba de una venta de garaje. El Congreso de la República más bien remodelaba la casa. Los diputados reelectos y los que a penas ayer asumieron hoy se instalaban en sus oficinas, aunque otros en realidad no sabían si llegarían a tener un despacho. Escritorios y archivos que van y vienen del edificio 7 y 10 al Palacio Legislativo ocuparon el día de los ujieres y conserjes. La primera sesión ordinaria será el próximo martes y los puntos de la agenda serán definidos mañana.
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Los nuevos diputados divagaban en los pasillos del Congreso, como quien busca su oficina, pero sin preguntar para evitar burlas. Los directivos, en cambio, parecía que desde anoche habían preparado sus nuevas oficinas. Las secretarias amanecieron hoy, más animadas que otros días, porque habían cambiado la estrechez de sus despachos, por las amplias y lujosas instalaciones de quienes dirigirán el Legislativo.
Al mismo tiempo, el presidente de este organismo, Eduardo Meyer aún se ocupaba del traspaso de mando. Verificaba el estado del personal, presupuesto y todo tipo de cuestiones administrativas, previo a adentrarse en el quehacer legislativo, sin embargo, reiteró que la primera sesión ordinaria se llevará a cabo el próximo martes y mañana propondrá a los jefes de bloque que se aprueben en tercera lectura los cinco préstamos necesarios para financiar el presupuesto de la Nación 2008.
Se espera, además, escuchar los informes de la presidenta del Banco de Guatemala y del Procurador de los Derechos Humanos, entre otros puntos. Los primeros debates serán propuestos por el resto de los diputados, aunque Meyer enfatizó que las leyes de seguridad siguen siendo prioridad. Las comisiones de trabajo también podrían ser distribuidas la próxima semana, pero mientras el momento llega la batalla por los espacios físicos continuará librándose en el Congreso.