DEUDA FLOTANTE, OTRO SECRETO ESTATAL


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“Necesitamos que nos sigan entregando la información y si no que nos permitan investigar la que no nos han querido dar, especialmente en el tema financiero, en la deuda pública de arrastre que dejan y en la deuda que no conocemos porque cada vez aparecen números nuevos”. Roxana Baldetti, vicepresidenta electa.

Con estas declaraciones se ejemplifica uno de los principales temas conflictivos en el proceso de transición, la falta de claridad en la deuda pública, pero sobre todo en la flotante, generada, según expertos, por desorden, corrupción e ilegalidad.

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POR ANDREA OROZCO
aorozco@lahora.com.gt

Otto Pérez Molina, mandatario electo, afirma que ningún funcionario del gobierno actual ha sido capaz de  ofrecer información fidedigna de la deuda flotante que tiene a la fecha el Ministerio de Comunicaciones.

“Nadie de ellos sabe;  mientras unos dicen que son Q8 mil millones,  otros aseguran que son Q10 mil y hasta Q12 mil millones. Es por eso que estoy   demandando al presidente ílvaro Colom que nos consolide  la deuda flotante  que va a entregar porque es algo que nosotros  no vamos a asumir  por ser una irresponsabilidad de ellos”, advirtió el gobernante electo.

También Roxana Baldetti, vicepresidenta electa, solicitó a los ministros designados para la próxima administración que establezcan el monto de deuda de cada cartera, pues busca con ello establecer si el gobierno saliente adquirió compromisos que no cumplen con la Ley de Compras y Contrataciones.

Y es que a la fecha, ninguna entidad del Estado posee cifras oficiales de lo que en realidad se adeuda por contratos que han sido ampliados u otorgados sin contar con financiamiento para realizarlos, así­ se evidenció hace unas semanas cuando La Hora publicó el reportaje titulado “ílvaro Colom heredará deuda de Q86.8 millardos a Otto Pérez Molina”.

“IRRESPONSABILIDAD” 

í‰dgar Balsells, exministro de Finanzas, asegura que el nivel de deuda flotante adquirido por el gobierno de Colom se debe al desorden, la irresponsabilidad y la presión polí­tica de las autoridades actuales.

“El tema es el desorden, todo mundo trata de presionar, no hay planificación, puede haber la motivante de corrupción, pero inicialmente es un desorden”, explica el exministro.

Balsells señala que durante su gestión pudo observar que uno de los mayores motivantes para incrementar la deuda flotante es la cantidad de promesas en los programas Gobernando con la Gente.

“Vení­a el Presidente y le decí­a a (Guillermo) Castillo, (exministro de Comunicaciones), ‘mirá, dicen que hay que reconstruir el puente tal en tal lado’, entonces daba la orden y Castillo iniciaba los trabajos con el sector privado”, dice el consultado.

Por ello, también considera que esta irresponsabilidad es parte de los proveedores privados, quienes se “aprovechan” y toman los contratos o los amplí­an.
 
Como otro ejemplo de esta situación, el exfuncionario presenta el tema de la aprobación del préstamo C4I, para la compra de radares para el Ministerio de la Defensa; “eso no está incorporado en los proyectos de presupuesto, y sin embargo van presionando polí­ticamente para que se asuman compromisos”, dice.

Entre otras muestras de presión polí­tica, el experto menciona al magisterio dirigido por Joviel Acevedo, “que obliga al Presidente a firmar un convenio sobre aumento a salarios, y eso no está presupuestado, nada de eso está contemplado; sin embargo se van asumiendo compromisos polí­ticos”, dice.

Por ello, Baldetti advirtió que el gobierno entrante reconocerá solamente los montos de deuda que se hayan obtenido cumpliendo con los requisitos legales.

“Cuando hablamos de deuda legal, quiere decir que deben tener como respaldo un contrato, número de registro y fuente de financiamiento  para ser cubierta, de lo contrario no podremos establecer si la deuda asumida fue pago de compromiso polí­tico o está relacionada a alguna acción al margen de la ley y no responderemos por estas”, aseguró la futura funcionaria.

CORRUPCIí“N
El presidente electo aseguró que el grado de corrupción se ha evidenciado en el traspaso de la información, pues detectaron que en el Ministerio de Comunicaciones la deuda flotante se ha incrementado, además de afirmar que la readecuación presupuestaria que se solicitó no fue utilizada para saldar las cuentas pendientes, así­ como se habí­a acordado.

“No es un problema de fiscalización, sino que es una responsabilidad cí­vica ante el voto popular que los eligió, y lo que no está claro es precisamente cuánto debe cada ministerio”, explica Eduardo Stein, encargado del proceso de transición por el Partido Patriota, por lo que asegura la necesidad de que el gobierno entrante sepa a cuánto asciende la deuda que recibirán.

Según el consultado “al menos, desde mi personal colaboración, he insistido en la necesidad de que se conozcan y se documenten los débitos que acarrea cada ministerio”.

Por su parte, Emanuel Seidner, técnico en finanzas del próximo partido oficial, señala que hasta la fecha no existen registros del monto de deuda flotante, por lo que solicita a las actuales autoridades poner en orden las finanzas públicas, ya que este serí­a “el mejor legado que puede dejar la actual administración”.

Seidner explicó que cuando Pérez Molina era aún candidato a la presidencia, se reunió con el presidente del Fondo Monetario Internacional, donde se explicó que para establecer el monto de la deuda se realizaba un estudio de evaluación, el cual estarí­a finalizado el 30 de octubre

Sin embargo, asegura, cuando en octubre se solicitó dicho estudio, la respuesta fue que este se terminarí­a el 30 de noviembre y en noviembre se dijo que finalmente serí­a para el 15 de diciembre. “A estas alturas, Guatemala y sus ciudadanos no tienen realmente un detalle de cuánto es la deuda flotante”, denuncia.

Además dice que nadie da información ni justifica dicha deuda, por lo que no se sabe si está en ley, si eran contratos asignados, con recursos asignados.

“Antes del 14 de enero se tendrá que dejar claro el tema, pero vemos que no hay un interés de dejar esa información precisa y es algo que el presidente electo ha reiterado y declarado, que es muy importante que ese nivel de deuda flotante se dé a conocer porque al final es el legado de esta administración que estuvo ejecutando presupuestos que al final estaban desfinanciados”, dijo el técnico del PP.

El consultado manifestó también que es necesario poner en orden las finanzas, pues si no se tienen dichas cifras “seguramente la Junta Monetaria se va a ver en dificultades a final de este mes de aprobar la polí­tica monetaria si no conoce el nivel de deuda flotante”.

PLAN DE TRABAJO
En cuanto al tratamiento de la deuda flotante, Pavel Centeno, designado para el Ministerio de Finanzas por Pérez Molina, ha considerado que este debe ser diferente al resto de compromisos, pero para establecer dicha estrategia, asegura que primero debe conocer la totalidad de la deuda.

“Primero tenemos que saber cuánto es; hay mucha especulación al respecto, hay mucha especulación, pero no se sabe exactamente cuánto es. Nosotros vamos a hacer estudios que de alguna manera nos puedan proporcionar cuanto antes ese monto”, puntualizó.

Balsells ha estimado, según sus conocimientos como exministro, que el monto de los compromisos del Estado asciende a Q6 mil millones, pues Q3 mil se han adquirido durante la última administración, mientras que se heredaron, del gobierno de í“scar Berger, Q3 mil. 

Sin embargo, Rosa Marí­a de Frade, presidenta de la Comisión de Transparencia del Congreso de la República, opinó que este monto es mucho mayor,  pues dijo tener registros de que esta deuda asciende a por lo menos Q14 mil millones.

Estos compromisos, aseguró, se han adquirido por medio de obras “no ejecutadas” y compromisos contractuales sin recursos. “La deuda flotante que deja el actual gobierno y la última información que recibimos es hasta septiembre y lamentablemente por la forma en que se ha administrado, identificamos Q3 mil millones de obras ejecutadas no pagadas por ausencia de respaldo presupuestario y Q11 mil millones por compromisos contractuales también sin respaldo presupuestario, contratos de obras que se dejaron en etapas preliminares”, indicó.

Pérez Molina anunció también que Baldetti estará a cargo de la creación de una secretarí­a de control y transparencia, que remplazará a la comisión de Transparencia que dirige el actual vicepresidente Rafael Espada y que se encargará de rastrear “desde ya” las acciones del actual gobierno, para que el 14 de enero próximo haya un informe preliminar con los hallazgos.

Balsells finalmente, cuestiona las acciones emprendidas por la Contralorí­a General de Cuentas, ya que indica, no ha tenido ningún tipo de control sobre los contratos, especialmente de la cartera de Comunicaciones.

El experto recomienda aprobar una reforma fiscal integral, ya que, mientras no se ponga cuidado con la contención del gasto, no se podrá lograr mucho.
 
Lo que es un hecho, según Balsells, es que esta situación se debe abordar forzosamente sí­ o sí­ el próximo año, buscando mecanismos de pago a mediano y largo plazo y castigar a los contratistas que han sido irresponsables al aceptar contratos sin respaldo financiero y dejar de pagar deuda con más deuda.

“Vení­a el Presidente (Colom) y le decí­a a (Guillermo) Castillo, (exministro de Comunicaciones), ‘mirá, dicen que hay que reconstruir el puente tal en tal lado’, entonces daba la orden y Castillo iniciaba los trabajos con el sector privado.”
Edgar Balsells
Exministro de Finanzas