Detuvieron al ex lí­der jemer rojo


Khieu Samphan, ex lí­der jemer rojo, fue arrestado hoy, por cargos que lo acusan de genocidio en Camboya.

El ex lí­der jemer rojo Khieu Samphan fue arrestado hoy por el tribunal patrocinado por la ONU sobre el genocidio en Camboya, convirtiéndose en el último dirigente comunista que comparecerá ante la corte, donde será defendido por el célebre abogado francés Jacques Vergí¨s.


Khieu Samphan, de 76 años, que actuó como jefe del Estado del régimen Jemer Rojo (1975-1979), será interrogado por los magistrados de este tribunal el lunes y se espera que sea ulteriormente inculpado.

«Fue arrestado y llevado al tribunal», dijo a la AFP el portavoz de la corte, Reach Sambath. «Tiene dos abogados», el camboyano Say Bory y el francés Jacques Vergés, agregó.

Entre los ex clientes de Vergí¨s figuran los terroristas Ilich Ramí­rez Sánchez («Carlos» o «el Chacal») y Anis Naccache, el nazi Klaus Barbie, el ex presidente serbio Slobodan Milosevic y el ex viceprimer ministro iraquí­ Tarek Aziz.

El ex presidente de «Kampuchea Democrática» habí­a sido interanado el miércoles pasado en el Hospital Calmette de Phnom Penh después de sufrir de hipertensión, y el lunes salió de este establecimiento con escolta policial.

El nombre de Khieu Samphan circulaba desde hací­a meses en una lista de cinco sospechosos que podrí­an ser juzgados por el tribunal especial patrocinado por las Naciones Unidas que investiga desde 2006 las atrocidades cometidas durante el régimen de los Jemeres Rojos.

Cuatro dirigentes del ex régimen ultracomunista –«Douch», Nuon Chea, Ieng Sary y Ieng Thirith– ya fueron arrestados e inculpados de «crí­menes contra la humanidad». Nuong Chea y Ieng Sarith tienen más de 80 años.

Khieu Samphan habí­a vivido libremente hasta la semana pasada en la región de Pailin, el antiguo bastión jemer rojo situado en el noroeste de Camboya.

Fue trasladado el miércoles al Hospital Calmette por orden del primer ministro camboyano, Hun Sen, quien declaró que querí­a evitar que las autoridades fuesen acusadas de haber descuidado el estado de salud de los ex dirigentes a punto de ser juzgados.

Luego de varios exámenes médicos, la esposa de Khieu Samphan aseguró que el estado de salud del ex jefe del Estado era normal.

Si bien los que han investigado el genocidio camboyano reconocen que no hay tantas pruebas contra Khieu Samphan como las evidencias que existen contra otros dirigentes del régimen, afirman que conocí­a la polí­tica de ejecuciones de los jemeres rojos y que no hizo nada por detenerla.

Aproximadamente dos millones de personas murieron de hambre o fueron ejecutadas durante el régimen Jemer Rojo.

En nombre de una ideologí­a que mezclaba maoí­smo y nacionalismo, ese régimen instauró una polí­tica de terror hace tres décadas en Camboya.

Se lo considera responsable, entre otras cosas, de ordenar el traslado de la población de las ciudades al campo, imponer trabajos forzados y eliminar sistemáticamente a todos los opositores. El régimen jemer rojo también abolió el dinero, la religión y las escuelas.

El tribunal sobre el genocidio camboyano comenzó sus labores el año pasado, después de una década de difí­ciles negociaciones entre Camboya y las Naciones Unidas.

El lí­der máximo del régimen ultracomunista, Pol Pot, falleció en 1998 sin haber sido juzgado.

De intelectual a jefe de Estado

Khieu Samphan nunca negó los derramamientos de sangre ocurridos durante el régimen de los Jemeres Rojos (1975-1979) en Camboya, pero el ex jefe de Estado del gobierno comunista jamás reconoció haber participado en esos exterminios.

El ex lí­der jemer rojo, que se presentaba como un intelectual nacionalista, argumenta que ignoraba la devastación perpetrada mientras los jemeres rojos estuvieron en el poder, y continúa negando que el régimen hubiera cometido un genocidio en forma deliberada.

«No hubo una polí­tica de hacer morir de hambre al pueblo. No existió una polí­tica de matanzas masivas», escribió en su último libro, «Reflexión sobre la historia camboyana desde la época antigua hasta la era de Kampuchea Democrática», publicado pocos dí­as antes de su detención.

Khieu Samphan, arrestado este lunes por el tribunal patrocinado por la ONU sobre el genocidio camboyano, es el último de los cinco principales lí­deres jemeres rojos investigados actualmente por esa corte.

Como la mayor parte de los lí­deres jemeres rojos en el apogeo del régimen, Khieu Samphan era una figura oscura cuya identidad estaba oculta por el secreto que regí­a en los principales cí­rculos del movimiento.

Después de la caí­da del régimen, en 1979, la mayorí­a de los lí­deres jemeres rojos libraron una guerra civil para tratar de reconquistar el poder. Khieu Samphan, en cambio, se convirtió en la figura más pública mientras buscaba, y en cierta medida obtení­a, credibilidad internacional.

Durante los años ’80 ocupó posiciones como primer ministro del gobierno comunista en el exilio y presidente del partido, y fue presentado por la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) y otros paí­ses como una voz moderada del régimen.

Como actor clave en las negociaciones de paz a principios de los años ’90, Khieu Samphan fue la figura más visible de los jemeres rojos hasta que desertó del agonizante movimiento en 1998 con Nuon Chea, el número dos del régimen, que fue arrestado en setiembre pasado.

Se cree que Khieu Samphan nació en el sudeste de Camboya en 1931. Se graduó en la universidad en Francia, donde se hizo famoso en cí­rculos de izquierda, convirtiéndose en un lí­der estudiantil camboyano.

Su tesis de doctorado, terminada en la universidad de Parí­s en 1959, promoví­a la autosuficiencia económica nacional y la independencia, y serí­a adoptada como la polí­tica jemer roja 16 años después.

Antes de convertirse en lí­der guerrillero, Khieu Samphan regresó a Camboya, donde formó parte del renacimiento económico y social de los años ’60 como académico y periodista.

Fue encarcelado luego por el prí­ncipe Norodom Sihanuk, que lo acusó de «opositor». Pero después fue electo miembro del Parlamento y más tarde ministro de Comercio de Sihanuk en 1962-63.

Tres años después entró en la clandestinidad, permaneciendo en la selva con el futuro lí­der máximo jemer rojo, Pol Pot.

Después de que Sihanuk fue derrocado por un golpe de Estado en 1970, ascendió en la jerarquí­a comunista de la Kampuchea Democrática que surgió después de que los guerrilleros jemeres rojos se apoderaron del paí­s, en 1975.

Durante ese régimen, Khieu Samphan fue nombrado jefe del Estado y ocupó las posiciones más importantes dentro del partido y del gobierno.

Los investigadores del genocidio camboyano afirman que en esos cargos deberí­a haber estado informado de una de las peores atrocidades del siglo XX, que costó la vida a aproximadamente dos millones de personas.