Miguel Mejía fue detenido por las autoridades estadounidenses, sindicado de ser el principal sospechoso del asesinato de su cónyuge, Daisy García, y sus hijas Daniela y Joselin, quienes fueron localizadas apuñaladas en su apartamento en Nueva York.
mcastanon@lahora.com.gt
Medios locales informaron que la detención de Mejía, de origen mexicano de 28 años, se efectúo anoche, cuando viajaba a bordo de un vehículo con placas de Nueva York. Se presume que intentaba huir.
El pasado fin de semana, García, una joven de 21 años, originaria de Totonicapán, fue encontrada muerta junto a sus dos hijas en el interior de un apartamento en Sutphin Boulevard, en el distrito de Queens, en Nueva York.
Según la información, García sufría violencia intrafamiliar pero temía denunciar a su cónyuge por su estatus migratorio ilegal.
CASOS SIMILARES
La situación de la joven es similar a la de otras mujeres migrantes que por temor a ser deportadas a su país de origen prefieren callar o según Alejandra Gordillo, del Consejo Nacional de Atención al Migrante de Guatemala (Conamigua) buscan proteger a su pareja sentimental.
“Es una situación en la que a pesar de los golpes y de la violencia doméstica, muchas mujeres prefieren vivir así por el temor a ser deportadas, pero otras por el amor enfermizo que existe en las relaciones no quieren que deporten al esposo. Hemos tenido casos de que se ha iniciado el proceso de deportación del cónyuge por cometer violencia intrafamiliar, después –ellas- piden que no los deporten”, explica Gordillo.
DEPORTACIONES
La representante de Conamigua explicó que el 15 por ciento de deportaciones corresponden por faltas administrativas y aquí se encuentra el tema de la violencia intrafamiliar.
“La mayor causa de deportación actualmente es por la intercepción en las fronteras, podríamos hablar de un 85 por ciento, el otro 15 por ciento son deportados por cometer faltas administrativas y en este porcentaje se encuentra la violencia intrafamiliar, manejar en estado de ebriedad y escándalo en la vía pública”, reitera.
Sin embargo, la profesional explica que las mujeres no deben tolerar esta situación, pues si denuncian que son víctimas de un delito, es posible que les otorguen la visa “U”, que permite que no las deporten.
“Si son víctimas de un delito o una lesión, pueden acudir a la Policía y al Consulado para denunciar porque cuando se es víctima de violencia intrafamiliar puede adquirir la denominada Visa U y eso les puede otorgar visa no sólo a las mujeres sino a sus hijos”, indica.
Gordillo explicó que el año pasado se otorgaron 10 mil de este tipo, las cuales se conceden a víctimas de diferentes delitos como violencia doméstica, trata de personas, violación, secuestro, entre otros.
La hoja de ruta a seguir, según la entrevistada, es a través del Consultado y posteriormente en la Policía.
Alejandra Gordillo
Consejo Nacional de Atención al Migrante de Guatemala