Determinantes de la fecundidad


Miguel-Saquimux-2012

Según estimaciones, en Guatemala nacen mil niños cada día, también se sabe que la tasa de crecimiento anual es de 2.4% -una de las más altas de la región latinoamericana-, y por último pero no menos importante, debe recordarse que la fecundidad en el país es de 3,6; es decir, que las mujeres de 15 a 49 años que decidan tener hijos, probablemente se posicionarán en el rango de 3 a 4, siempre haciendo la salvedad que este es un promedio y algunas féminas se sitúan muy por encima de este. Lo anterior muestra un panorama general de lo que acontece en la actualidad y como este se ha construido con el paso de los años; dichas cifras describen el escenario que se desarrolla en el presente, y así mismo estas son útiles para predecir lo que pueda esperarse en el mediano y largo plazo.

Miguel Saquimux Contreras
miguelsaquimux@mail.com


Sin duda que las cifras, indicadores, tasas y demás datos que respaldan estas realidades sólo representan la cara cuantitativa del fenómeno. Sin embargo, es de interés general tratar de realizar un análisis, mismo que incluya su contracara cualitativa, y de esta manera acercarse al entorno del país en una forma distinta a la que se acostumbra.

    El análisis podría comenzar por lo que el ciudadano común hace cotidianamente, al realizar el ejercicio del cuestionarse lo siguiente: ¿Por qué una mujer decide tener un alto número de hijos? o también ¿Por qué las mujeres más pobres tienen mayor número de hijos? Seguramente la respuesta que muchos dan es “que estas personas no piensan en las consecuencias”, otros tal vez coincidan que “muchos ignoran las formas de planificación familiar”, algunos más afirman que “está relacionado con la negligencia social de las masas”, entre otras razones.

    Las respuestas anteriores denotan, que la mayoría atribuyen las altas tasas de fecundidad del País, a la falta de lo que se le denomina “sentido común”, mismo que es definido como: la facultad que posee la generalidad de las personas, para juzgar razonablemente las cosas. Lo anterior es algo que lo comparto poco, puesto que, atribuyo la decisión de tener cierto número de hijos a otras variables más complejas e integrales, de lo que pueda representar el sentido común.

    Opino, que las variables complejas e integrales que determinan la decisión de una persona de tener cierto número de hijos, son la formación que se le brinde en el hogar al individuo, el nivel de escolaridad que posea y el grado de calidad de esta última variable. La primera es considerablemente explícita, porque las personas deciden con base a experiencias buenas o malas vividas en el seno de sus propios hogares, acompañado de consejos y advertencias que se originen en estos. Por otra parte, el nivel de educación también está altamente asociado, pero indiscutiblemente que la calidad de esta será primordial para respaldar los niveles de escolaridad que posea el individuo.

    En conclusión, gran parte de la sociedad guatemalteca comparte la idea de que la tasa de fecundidad debe reducirse para disminuir los altos niveles de pobreza, porque sólo de esa manera existirán mayores posibilidades de brindar una calidad de vida a los futuros guatemaltecos. Entonces, mientras se piense que todo está asociado a un problema de deficiencia en el sentido común de los guatemaltecos, no estaremos ocupándonos en las verdaderas determinantes de la tasa de fecundidad.