Destruyen armas de fuego como sí­mbolo de paz


Ayer se destruyó un millar de armas de fuego que fueron decomisadas a delincuentes comunes.

Las autoridades de Guatemala destruyeron un millar de armas de fuego que fueron decomisadas a delincuentes comunes y bandas del crimen organizado, en un acto simbólico para instar a la población a erradicar los objetos letales y así­ disminuir la violencia.


Una pesada aplanadora de acero se encargó de destruir las armas de fuego, la mayorí­a inservible, durante un acto en las afueras del Palacio de Justicia, ubicado en el sur de la capital.

El presidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Rubén Higueros, explicó a periodistas que las armas permanecieron en las bodegas de la institución por varios años donde se oxidaron y perdieron su capacidad de uso.

Ahora, ya destruidas, serán trasladadas a una planta de fundición en donde «quizá en el futuro se utilicen para hacer un monumento en favor de la paz», agregó.

El secretario de Seguridad Presidencial, Juan Carlos Leal, dijo, a su vez, que la destrucción de las armas forma parte de las medidas impulsadas por el gobierno para erradicar el uso y porte de armas de fuego dentro de la población.

El presidente guatemalteco, í“scar Berger, quien participó en el acto, declaró que la destrucción pública de las armas «es un mensaje simbólico que busca rechazar el porte de armas de fuego que tanto daño le hacen al mundo».

Luego de que dejan de ser evidencias judiciales, las armas que son decomisadas y que se encuentran en buen estado son entregadas a las fuerzas de seguridad para su equipamiento.

Se calcula que más de un millón de armas de fuego circulan en este paí­s centroamericano, pero más de 800.000 carecen de registro legal.