Rumores de la posible salida del Superintendente de Administración Tributaria Miguel Gutiérrez han levantado dudas por parte de analistas políticos en torno a la resolución de problemas dentro del Gabinete de Gobierno.
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Pedro Prado, analista financiero, opina “la destitución de alguno de los dos titulares, tanto del Ministerio de Finanzas (Minfin) como de la SAT, no va cambiar los problemas de fondo”. Prado sostiene que las riñas entre estas dos entidades desarmonizan las funciones del Estado para realizar un correcto manejo de los recursos del país.
Según Prado el error radica en “anunciar las discrepancias públicamente, ya vamos por el segundo año de gobierno. Esto interrumpe los procesos que el Estado lleva en marcha en ambas instituciones estratégicas”.
“Los criterios para destituir a cualquier funcionario deben ser basados meramente en aspectos técnicos. Si bien la decisión recae en el presidente cualquier destitución debe ser debidamente fundamentada con el propósito del bienestar del general”, indica Javier Brolo, analista político.
El superintendente manifestó en conferencia de prensa que no se ha presentado ninguna renuncia de su parte y que sostendrá hoy por la tarde una reunión con Pérez Molina. Por su parte, el presidente Pérez Molina aceptó que ha tenido diferencias en aspectos técnicos con el superintendente de la SAT pero que estas discrepancias son salvables.