El balance de los soldados norteamericanos muertos en Irak en cinco años alcanzó la cantidad simbólica de 4 mil, pero la guerra lanzada por Estados Unidos en marzo de 2003 mató a decenas de miles, o a cientos de miles de iraquíes, según estimaciones de organismos independientes.
Aunque no existe una contabilidad precisa de víctimas iraquíes en este conflicto y esa cuestión es tratada muy pocas veces, las estimaciones van de 80 mil a más de un millón de muertos civiles directamente vinculados a la guerra.
En febrero pasado, Ivana Vuco, encargada de la cuestión de derechos humanos para la misión de asistencia de la ONU en Irak, reconoció que hacer el balance de los muertos civiles era «un problema enorme». «Algunos incidentes ni siquiera son señalados», declaró a la prensa.
Durante las operaciones militares propiamente dichas, entre el 20 de marzo y el 9 de abril de 2003, las tropas estadounidenses avanzaron rápidamente hacia Bagdad, con muy poca consideración por los civiles que tuvieron la mala suerte de encontrarse en su camino.
Más tarde, los civiles fueron las primeras víctimas de la violencia terrorista y religiosa que sumió al país en el caos, sobre todo a partir de febrero de 2006, después de un atentado contra el mausoleo chiita de la ciudad de Samara.