Despliegan fuerzas en ciudades conflictivas


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Las fuerzas de seguridad sirias se desplegaron hoy en varias ciudades del paí­s para aplastar protestas contra el presidente Bashar Assad mientras el gobierno de Irán, un aliado poderoso de Siria, advirtió de una crisis regional sin precedentes si se crea un vací­o de poder en Damasco.

Por ELIZABETH A. KENNEDY BEIRUT / Agencia AP

Luego de más de cinco meses del levantamiento popular contra Assad, el conflicto ha caí­do en un sangriento punto muerto, con ambas partes sin dar señales de ceder.

Estados Unidos y otros paí­ses han acusado a Irán de ayudar a Assad a aplastar a sus opositores, pero el gobernante y sus seguidores culpan del levantamiento a matones y extremistas extranjeros.

«Si se crea un vací­o en el sistema de gobierno sirio tendrá repercusiones sin precedentes», dijo el sábado el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Alí­ Akbar Salehi, citado por la agencia semioficial de noticias ISNA.

Dijo que Siria tiene «vecinos sensibles» y que un cambio en el paí­s podrí­a conducir a una crisis regional.

Siria es una importante pieza clave de la geopolí­tica regional. Limita con cinco paí­ses, tiene lazos estrechos con Irán y poderosos grupos de milicianos, y controla el suministro de agua a Irak, Jordania y partes de Israel.

El paí­s también tiene una mezcla potencialmente volátil de sectas y grupos religiosos.

Damasco ha cultivado cuidadosamente los temores de un caos nacional en los últimos meses, advirtiendo en repetidas ocasiones que sólo Assad puede mantener la paz. La mayorí­a de los analistas dicen que el gobernante está sacando provecho al miedo, pero también admiten que esa violencia es una posibilidad fuerte.

El sábado, la presencia de las fuerzas de seguridad aumentó en los suburbios de Damasco, la ciudad oriental de Deir el-Zour y la ciudad costera de Latakia, según los Comités de Coordinación Local, un grupo de activistas que ha ayudado a organizar las protestas. También reportaron tiroteos esporádicos.

Los operativos militares ocurren un dí­a después de que las fuerzas de seguridad sirias mataron a por lo menos dos personas, mientras decenas de miles de manifestantes opositores al gobierno atestaron las calles en el último viernes del mes sagrado islámico del Ramadán.