«Caminito» y otros célebres tangos despidieron hoy al actor y director español Fernándo Fernán-Gómez, en un último acto en la capilla ardiente instalada en el Teatro Español de Madrid, antes de ser incinerado en el madrileño cementerio de la Almudena.
En el día de su adiós, en que el diario El País reveló que Fernán-Gómez era nieto no reconocido de la célebre actriz española María Guerrero (1867-1928), el gobierno español le concedió la Gran Cruz de la Orden de Alfonso X el Sabio.
Con el teatro abarrotado, el cantaor Enrique Morente interpretó «Caminito», uno de los tangos favoritos de Fernán-Gómez, que falleció el miércoles a los 86 años.
Una pareja bailó varios tangos, género preferido del artista, mientras durante toda la mañana sonaron «Caruso», Cambalache» y «Mi Buenos Aires querido», entre otros.
El féretro, instalado en el Teatro Español desde el jueves por la mañana, salió hacia el mediodía hacia el cementerio de la Almudena, donde fue incinerado, de nuevo bajo las notas de «Caminito» y el aplauso de admiradores y compañeros del mundo del cine.
El gobierno español ha querido «rendir homenaje a la figura y obra» de Fernán-Gómez otorgándole la Gran Cruz de la Orden de Alfonso X el Sabio, anunció la vicepresidenta del ejecutivo, María Teresa Fernández de la Vega, que lo definió como un hombre «renacentista» que «reunió las virtudes del humanismo en su más amplia dimensión».
El mundo de la cultura y las artes y de la política homenajeó el jueves y viernes a Fernán-Gómez, artista polifacético y prolífico, ganador de múltiples premos Goya y miembro de la Real Academia de la Lengua.
En la capilla ardiente, una gran foto del actor leyendo el periódico se proyectaba en el escenario –en medio del cual reposaba el féretro, cubierto con una bandera anarquista–, decorado como un viejo café donde conversaban varios de sus amigos y leían textos.
En el Teatro Español, situado en el madrileño barrio de las Letras, estrenó Fernán-Gómez en los años 70 su obra «Las bicicletas son para el verano».
El artista «provenía de una saga de grandes actores», indicaba este viernes el diario El País, que confirma, «con el beneplácito de su viuda», la actriz Emma Cohen, que era nieto no reconocido de María Guerrero.
Fernán Gómez había nacido en Lima el 28 de agosto de 1921, cuando su madre, la actriz española Carola Fernán Gómez, se encontraba de gira por Latinoamérica.
Fue inscrito en el consulado de Buenos Aires, por lo que conservó la nacionalidad argentina hasta 1970, en que se nacionalizó español.
El diario revelaba este martes que su padre fue Fernando Díaz de Mendoza Guerrero, hijo de María Guerrero, actriz española que a principios de siglo tuvo proyección internacional y fundó su propia compañía, con la que viajaba cada año a Argentina para trabajar en el Teatro Cervantes de Buenos Aires.
Actualmente, el Teatro María Guerrero de Madrid es sede del Centro Dramático Nacional.
Fernando Díaz de Mendoza, el marido de María Guerrero, fue actor y aristócrata y su hijo Fernando siguió los pasos de sus padres. Se enamoró de Carola Fernán-Gómez pero María Guerrero no aprobó la relación y hasta enroló a la actriz en una gira por Latinoamérica, aunque ésta ya estaba embarazada.
Cuando Guerrero murió, su hijo quiso casarse con Carola, pero esta se negó, y Fernando Fernán-Gómez nunca accedió a las invitaciones de acercamiento de su padre, según el diario.