Despenalización de las drogas


Alejandro_Quinteros

El presidente Otto Pérez Molina anunció en días pasados que presentará en la próxima reunión de mandatarios de la región una propuesta para la despenalización de la droga. Como “una alternativa que cada vez estará más presente en las discusiones” calificó el mandatario esta propuesta.

Alejandro Quinteros

 


Quienes han estudiado el tema saben que la violencia que acompaña al mercado de las drogas no se debe directamente al consumo y en la mayoría de los casos tampoco la provocan los consumidores. Esta violencia aparece por las limitaciones que el mercado de las drogas tiene y que provocan lo que se llama “mercado negro”, un mercado donde vale la ley del más fuerte.  En este tipo de mercado la dificultad de trasladar el producto de un lugar a otro provoca que la oferta sea insuficiente y por ende que los precios se eleven en extremo, esto a su vez provoca que sean más personas las que quieran involucrarse en el negocio al verlo como algo muy rentable. Este círculo vicioso se hace cada día más grande, fuerte y cerrado, llegando al punto en que para poder entrar o salir de él se necesitan la fuerza, la violencia y la muerte de alguna o algunas personas tristemente involucradas en él.

Muchas personas cuando oyen hablar de la despenalización de las drogas no ven la imagen completa y se saltan todo el proceso anteriormente descrito y piensan únicamente en el consumidor. Sin embargo, se sabe que el consumo y la adicción a las drogas puede prevenirse e incluso tratarse con buenos resultados. De cualquier manera este esfuerzo de prevención y tratamiento debiéramos de estarlo haciendo ya, pues todos los ciudadanos estamos expuestos al mercado de las drogas en lugares en los que ni nos imaginamos. Las drogas ya son una realidad, pero no hablamos de ellas porque las limitaciones a su mercado las hacen un tabú y mientras nos golpeamos el pecho se siguen cobrando vidas, muchas veces inocentes, y no por el consumo sino por su tráfico. Este es un tema que se debe hablar frontalmente y dar a conocer para que los ciudadanos nos informemos mejor y tomemos nuestras precauciones, mientras siga siendo un tabú habrá personas que caigan en las garras de los vendedores y mantengan vivo este círculo.

Hace unos 80 años se penalizó en Estados Unidos el tráfico, venta y manufactura de las bebidas alcohólicas a través de la Ley Volstead que enmendaba la Constitución de ese país. Sin embargo, durante los años que duró la prohibición, se generó el “mercado negro” del alcohol y con él se fortalecieron los famosos gánsteres como Al Capone que mantenían el control a base de violencia y corrupción.

Los ciudadanos de los Estados Unidos aprendieron la lección y luego de casi 14 años de vigencia, dicha ley fue declarada inconstitucional. Como un efecto casi inmediato la violencia provocada por el contrabando de licores descendió.  Además de la violencia, los ciudadanos de los Estados Unidos tuvieron que pagar un precio altísimo por la mala decisión de la prohibición, el ingreso de la corrupción desmedida a sus instituciones y su debilitamiento. Teniendo que hacer esfuerzos desmesurados que para poder regresar al punto previo.

Es la hora de que los guatemaltecos tomemos este tema en serio y hagamos nuestros propios esfuerzos para vencer la violencia generada por el tráfico de drogas. Si otros países no lo hacen, nosotros sí podemos hacerlo de manera unilateral y vernos beneficiados en el corto plazo por haber tomado la valiente decisión.