Desestabilizar para amedrentar


La actual posición polí­tica de quienes se escudan en el gatopardismo para asumir el cambio (neoliberalismo) sin modificar (continuar pensando en el golpe de Estado, hoy llamado Golpe de Estado técnico), no desestiman que la comunidad internacional (desde Estados Unidos hasta la Unión Europea), rechazarí­an tal absurdo que sólo se puede homologar con la actividad del cangrejo (caminar hacia atrás), y hoy es en Guatemala, la acción desesperada de diferentes grupos que, en forma consciente, han asumido la imposibilidad de ganar el próximo proceso electoral y tratan de imponer su proyecto polí­tico utilizando el crimen y la violencia. Su posición se enfrenta a amplios sectores de la población guatemalteca que no piensan como ellos. Esos sectores económicos y polí­ticos no han comprendido que en Guatemala ciudadanos y ciudadanas hacen esfuerzos para desarrollar una polí­tica democrática (elecciones libres y alternabilidad en el poder, entre otros factores), la cual se fortaleció con la firma de los Acuerdos de Paz.

Carlos Cáceres

El lamentable asesinato de un ciudadano, como es el caso del abogado Rodrigo Rosenberg, es un ejemplo más de cobardí­a y degradación moral cometido por quienes tratan de regresar al pasado haciendo más sofisticados sus crí­menes. Se equivocan quienes asumen que con ese acto amedrentarán al presidente de la República, ílvaro Colom, para presentar su renuncia. Sin ocultar el impacto polí­tico, a nivel nacional e internacional de esa acción, los criminales han resentido un efecto contrario pues mujeres y hombres de Guatemala que apoyan al presidente ílvaro Colom, han respondido con movilizaciones de solidaridad que han contrarrestado las manifestaciones organizadas mediante una planificación previamente elaborada, esgrimiendo la culpabilidad del presidente Colom y otros funcionarios sin presentar evidencias. Le adjudican culpabilidad sin respetar lo estipulado por las leyes (debe asumirse inocencia hasta comprobar lo contrario). Los dirigentes del partido en el poder Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) han denunciado el hecho y llaman a fortalecer la unidad para enfrentarse a un enemigo sin argumentos. Los militantes y quienes apoyan a la UNE no van a esconderse del terror psicológico ni ante el criterio de decir mil veces una mentira para ostentarla como verdad. Esto se llama fascismo.

Guatemaltecas y guatemaltecos conocen las condiciones en que se expresa la gobernabilidad (en especial con el Estado de Derecho); sin embargo, la inadecuada ética -con la democracia- de algunos partidos polí­ticos y dirigentes derrotados en las elecciones (y los intereses económicos que representan), los impulsa a romper el criterio de gobernabilidad para tratar de romper la relación gobernante-gobernados. Su propósito es anular la confianza en las instituciones democráticas del paí­s. Antes lo hací­an con balazos, cañones o helicópteros y aviones junto a la consabida cadena nacional de radio. Ahora es con la acción psicológica, en el momento en que la lucha contra el narcotráfico es más decidida por parte del Gobierno. Por esta razón, persiguen demostrar que no hay capacidad en las instituciones y ponen en la calle, entre otros, a jóvenes de universidades privadas. ¡Qué triste papel!

¿Dónde están los resultados de quienes anteriormente tuvieron la responsabilidad de la seguridad guatemalteca (ostentaron el nombre de comisionados, ministros o jefes de policí­acos) y hoy se esconden detrás de confabulaciones para ocultar su propia incapacidad. Acaso encontraron a los responsables de crí­menes con cuerpos ostentando señales de tortura (información diaria de los medios de comunicación). ¿Quiénes son los culpables de las balaceras (con armas modernas de grueso calibre)? ¿Donde están los cabecillas del narcotráfico (un ejemplo se encuentra en la inoperancia de su proceder en el Barrio El Gallito donde dejaron la venta a cielo abierto de la droga? Y los crí­menes contra choferes de autobuses. Estos hechos contra la población no las ha desarrollado ílvaro Colom. Es parte de la acción desestabilizadora con el propósito de demostrar ingobernabilidad. Se han trazado el objetivo de romper con la calidad del desempeño gubernamental. Por esta razón, crearon una crisis.

A las acciones de desestabilización en Guatemala se debe incorporar, en la actualidad, el incremento de la violencia polí­tica relacionada con la lucha por asumir el poder. Es una forma de intervención no desconocida en Guatemala y se presenta en forma deshumanizada con un gran desprecio a la vida. Los impulsores del asesinato contra un ser humano -como al abogado Rosenberg-, pretenden evitar el desarrollo de la democracia anulando los valores que permiten la convivencia pací­fica porque tratan de crear incertidumbre, desesperanza y fragmentación social. El propósito es crear un conflicto más en un paí­s saturado de problemas para señalar las dificultades de la solución institucional y justificar la anulación del adversario electoral por medio de la violencia. Son elementos reales que permiten afirmar la presencia de una emergente cultura de violencia polí­tica (se sustenta en la intolerancia al no aceptar la presencia divergente de ideas y concebir soluciones a través de la eliminación del otro), con el propósito de anular la paz, negarse al diálogo y la negociación, actuar sin respeto a las leyes, anular la dignidad de las personas y restringir la libertad.

Los impulsores de la violencia polí­tica en Guatemala serán derrotados en el campo de la propia lucha polí­tica y esto sucederá con la participación de hombres y mujeres haciendo uso todos de sus derechos, impulsando la democracia como una forma de vida, desarrollando y defendiendo -según las leyes del paí­s- el proceso electoral, debatiendo ideas y propuestas; pero nunca, con la violencia.

El ambiente pesado

El ambiente pesado de las últimas semanas y meses, las advertencias de que las divergencias partidarias pueden derivar en violencia, actuaron con catalizadores del atentado que sufrió ayer el gobernador de

El ambiente pesado de las últimas semanas y meses, las advertencias de que las divergencias partidarias pueden derivar en violencia, actuaron con catalizadores del atentado que sufrió ayer el gobernador de

f. Perturbación, ruptura del equilibrio o estabilidad: