Descartan intervención de la ONU


Peligro. La situación en Gaza podrí­a generar una guerra civil, de acuerdo con los analistas.

La idea de una intervención de una fuerza de la ONU en la franja de Gaza lanzada por el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, fue considerada hoy con escepticismo por los expertos, dudosos sobre su oportunidad y viabilidad.


Los analistas interrogados por la AFP sostuvieron unánimemente que pocos, si no ningún paí­s, aceptará enviar tropas al polvorí­n de Gaza antes de que Hamas y Fatah establezcan un alto el fuego.

Una fuente diplomática británica calificó la propuesta de Ban Ki-moon de «palabras al viento». Para otra, tiene buena intención pero es totalmente irrealista, dada la situación actual y el historial de otras intervenciones hoy viernes por el diario Frankfurter Rundschau, el jefe de la diplomacia alemana, Frank-Walter Steinmeier, calificó la hipótesis de «impensable» y pidió «ser realistas».

Un acuerdo entre los islamistas de Hamas y el movimiento Fatah, del presidente palestino, Mahmud Abas, es una condición previa a cualquier intervención internacional, sostuvo Carne Ross, ex miembro de la misión británica en la ONU que abandonó la cancillerí­a por su desacuerdo con la guerra en Irak.

«Sin él, cualquier fuerza extranjera serí­a atacada», explicó.

Pascal Boniface, del Instituto de Relaciones Internacionales y Estratégicas de Parí­s, compartió esta opinión, y subrayó además las dificultades de una intervención de mantenimiento de la paz en una zona tan poblada como la franja de Gaza, con el riesgo de guerrilla urbana que ello implica.

Ross añadió por su parte que, incluso si la ONU vota de urgencia una resolución, «llevará semanas» enviar tropas al terreno, como ya sucedió con el enví­o de la FINUL a Lí­bano después de que Israel y el movimiento chiita Hezbolá llegaron a un acuerdo en el verano (boreal) de 2006.

Para Chris Doyle, director de la ONG londinense Consejo para el Entendimiento Arabe-Británico, una fuerza internacional sólo serí­a viable en el marco ampliado de una reanudación del proceso de paz israelo-palestino.

«Incluso si Ban quiere demostrar que hace algo, de hecho, el mayor peso es lo que tengan que decir sobre el tema la secretaria de Estado y el presidente estadounidenses» Condoleezza Rice y George W. Bush, dijo Doyle.

Doyle y Ross coincidieron en señalar que, dada la creciente preocupación en la región, Arabia Saudí­ podrí­a jugar de nuevo un papel mediador.

Este paí­s acogió en febrero, en La Meca, una reunión entre Hamas y Fatah que dio lugar a la firma de un acuerdo para formar un gobierno de unidad, ahora fracasado.

Egipto, que actúa de mediador en Gaza, y la Liga Arabe, cuyos cancilleres tienen previsto reunirse el viernes en El Cairo, también podrí­an evitar un baño de sangre palestino.

Rime Allaf, una especialista en Oriente Medio del instituto de estudios londinense Chatham House, consideró que la comunidad internacional deberí­a hacer un gesto y renunciar a la congelación de sus ayudas directas al gobierno palestino, adoptada tras la llegada al poder de Hamas, en marzo de 2006.

Una fuerza de la ONU «es la peor solución», insistió.

«Se necesita una intervención pero no armada. Lo que los palestinos necesitan es una razón para creer que puede surgir algo positivo del gobierno de unidad», finalizó.