Cada día mueren violentamente unos 16 guatemaltecos y guatemaltecas en promedio, según estadísticas de organizaciones pro derechos humanos; sin embargo, la respuesta del Estado ante la creciente crisis de violencia que afecta al país carece de balance alguno.
Según los números del informe 2009 del Grupo de Apoyo Mutuo (GAM), en los últimos tres años las víctimas por muertes violentas ascienden a 10 mil 239, de las cuales 3 mil 615 fueron asesinadas en los últimos once meses del recién pasado año.
A criterio de la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de Guatemala (ODHAG), y de otros analistas, la cantidad de sentencias judiciales para el año pasado debieron haber quedado en equilibrio con el número de víctimas de los últimos dos años, es decir, 6 mil 624 procesos recibidos en el Organismo Judicial por crímenes contra la vida; no obstante la realidad es distinta.
El reporte del Centro Nacional de Documentación del Organismo Judicial (Cenadoj), los tribunales de sentencia de todo el país, emitieron un total de 352 fallos del 1 de enero al 23 de diciembre del año pasado.
De las anteriores, 231 sentencias fueron condenatorias, mientras que 121 absolutorias, en tanto las muertes violentas de 2007 y 2008 superaron las 6 mil 624 víctimas mortales.
Por el delito de homicidio, los tribunales emitieron un total de 185 sentencias, de las cuales 121 fueron condenatorias; por homicidio culposo se emitieron 42 fallos, 29 de ellos condenatorios, mientras que por asesinato presidieron 94 juicios, 59 de ellos con sentencias condenatorias.
En 2008, Guatemala se asentó como uno de los países más violentos de América Latina, pues se registraron 33 mil 543 hechos delictivos, según la Oficina del Procurador de los Derechos Humanos (PDH), la cual se anticipó a ese hecho.
Hasta diciembre de ese año se registraban 6 mil 338 homicidios referentes a decesos por armas de fuego, blanca y contundente, así como provocadas por artefactos explosivos, estrangulados y linchamientos.
Según el GAM, el derecho a la vida es el más violentado en el país, de los crímenes reportados en 2009 pocos han sido esclarecidos; las mujeres continúan siendo las víctimas más vulnerables y persisten las prácticas de ejecuciones extrajudiciales en los hechos de violencia reportados en el año.
CRISIS EN AUMENTO
A criterio de Nery Rodenas, de la ODHAG, no existe en el país una reacción adecuada de parte del Estado ante los condenables hechos de violencia que afectan a la ciudadanía.
«Pero es un problema de todo el aparato de la administración de justicia, por ejemplo: en el Ministerio Público a pesar de los recursos que tiene no logra fundamentar sus investigaciones en el sentido de procurar que los tribunales emitan una sentencia condenatoria segura», citó Rodenas.
El entrevistado ve como preocupante el hecho que haya «tantas muertes violentas que queden sin castigo año con año», y explica que los números no sólo son repetitivos cada año sino se trata de estadísticas que van en aumento: «los números de asesinatos aumentan mientras que los resultados del aparato de justicia disminuyen», enfatizó.
Rodenas agregó que en la medida que esa situación continúe así, la ausencia del Estado se irá «desvaneciendo» y habrá mayor incremento de la violencia: «las bandas criminales ejercerán mayores acciones de control porque ven que los delitos cometidos se quedan en la absoluta impunidad», indicó.
El director de la ODHAG recomendó una reforma legal en materia de investigación criminal, una mejor coordinación del MP con otras entidades del Estado como la Policía Nacional Civil, mayor evaluación de resultados y puso énfasis en la próxima elección de Fiscal General, cuyo proceso dará inicio en los próximos meses de este año, detalló.
Delito Absolutoria Condenatoria
Homicidio 64 121
Homicidio culposo 13 29
Otros homicidios 3 10
Asesinato 35 59
Parricidio 6 7
Ejecución extrajudicial 0 5
TOTAL 121 231