Hace diez años, en abril de 2002, se publicó un valioso documento, cuyo título es el del presente artículo.
Debe reconocerse que este aporte reunió a la capacitad y experiencia, la sensibilidad social de actores de la sociedad civil guatemalteca, en un afán de contribuir en la construcción de una Guatemala menos excluyente, lo que significa el impulso de políticas públicas de gran magnitud para el propósito de alcanzar una vida digna y una vida plena para todas y todos los guatemaltecos.
Está organizado el documento en siete capítulos con numeración maya. Fue realizado con el apoyo de la Misión Dinamarca/Prodeca, PNUD, UNESCO, Cooperación italiana, Educación Maya intercultural, GTZ, Save the Children, Prodesa y ASEDSA. Aparecen las firmas de importantes personalidades de aquel momento y con cargos importantes hoy: Juan Pablo Corlazzoli, Efraín Medina, Feliz Serrano, Gonzalo de Villa y Mario Rolando Torres. Aparecen los nombres de profesionales y expertos del ámbito social, económico, educativo y político, así como el reconocimiento de personas del hacer cultural guatemalteco. Un esfuerzo que, con su presentación didáctica y su fácil accesibilidad a temas complejos como el económico, permiten la comprensión y provocan el interés por participar, desde sus medio de acción en esa construcción de la democracia, del estado de derecho y de la inclusión. Desde esta perspectiva cobra importancia para aquellos que tienen poder de decisión y para participar en un tema que hoy que se habla del “cambio”, con las actuales autoridades de gobierno, puede ser un referente fundamental.
Contenido: En siete sugestivos capítulos: 1. Hacia una Guatemala democrática, sin pobreza y en paz, 2. Rostros de la Exclusión En la Guatemala de hoy. 3 Desarrollo rural y medio ambiente: una prioridad. 4. Participación ciudadana en la construcción de la Democracia. 5. Hacia una Sociedad Intercultural. 6. Pacto fiscal: Camino de Solidaridad. 7. Hacia la sociedad Incluyente. Cada uno con un índice de ejercicios pedagógicamente bien estructurados.
Con abundantes y oportunas citas textuales de autores nacionales y extranjeros, resulta ser una lectura amena, agradable y sobre todo convincente de la viabilidad del pacto fiscal, firmado el 25 de mayo del año 2000 por 130 organizaciones y los tres poderes del Estado, apunta en la página 169 del documento que se comenta. El documento afirma que fue “la primera vez que se planteó abiertamente la discusión de la política fiscal”. Llegar a este escenario de grandes alcances económico-sociales, fue muy significativo.
La temática y la forma de presentación es sencillamente extraordinaria. Por ejemplo en el primer capítulo se lleva al lector a una reflexión del cuento escrito por Miguel Ángel Asturias: el hombre que lo tenía todo, todo, todo. En el segundo capítulo se presenta un tema de mucha actualidad: la exclusión de la mujer y la violación a sus derechos humanos, las debilidades en la atención al niño y al adulto mayor. El tercer capítulo enfoca el problema de la tenencia de la tierra y la biodiversidad, la migración rural y el agua. Entre otros.
El cuarto capítulo hace referencia a la construcción de un estado de derecho: con esa cita de Juan Salvador Gaviota: “la única ley verdadera es aquella que conduce a la libertad”, lo ilustra en la página. 132. El quinto capítulo plantea reflexiones en torno a la cultura desde la perspectiva de una sociedad intercultural. Es impostergable una política de inclusión de los sectores marginados de siempre: los pobres, los diversos grupos étnicos y cita con esperanza a Bertold Brecht: “vosotros que surgisteis del marasmo en el que nosotros nos hemos hundido, cuando habléis de nuestras debilidades, pensad también en los tiempos sombríos de los que os habéis escapado.” El sexto capítulo se refiere específicamente al pacto fiscal, nombrándolo: el camino de la solidaridad, con detalles describe la sentencia que titula: no se puede caminar sin solidaridad.”
Caminar con solidaridad significa ser equitativos y ayudar más a las personas que más lo necesitan. Significa también que el Estado debe invertir más en estas personas y debe recuadrar más para que esa inversión sea posible. El último capítulo expresa seis estrategias para el cambio, que resumen lo expuesto en todo el documento: 1. lograr reducir sustancialmente la pobreza, 2. fortalecer los procesos educativos en todos los niveles. 3. impulsar el desarrollo en las zonas rurales. 4. Implementar en todos sus alcances el pacto fiscal. 5. propugnar nuevas relaciones entre hombres y mujeres y 6. Propiciar una mayor y más eficiente participación ciudadana. Página. 196.
Si hace diez años, un grupo numeroso de personas, con capacidad, experiencia y buena voluntad plantearon este pacto fiscal para el desarrollo humano, es posible.
Existen muchas oportunidades, desafíos y ámbitos en los cuales se puede desarrollar procesos diversos para construir juntos estas consideraciones que para muchos aún sólo son sueños. Hay instituciones que están dispuestas a fortalecer los procesos que, a diez años de este trabajo han propiciado su inicio. Sin duda hay algunas que tienen más responsabilidad que otras: El Estado, la familia, la escuela, la universidad, la comunidad, la municipalidad y toda la sociedad en general. Diez años después de este pacto fiscal, puede ser una nueva posibilidad.