Presuntos guerrilleros derrumbaron otra torre de energía lo que agravó la situación de una de las principales ciudades portuarias en la costa del Pacífico, que está casi una semana sin el fluido eléctrico y desde la víspera sin clases en las escuelas debido también a la carencia de agua, indicaron las autoridades ayer.
La alcaldía considera «declarar la ‘urgencia’ para poder cubrir gastos no previstos como el suministro (de agua)» debido a que sin energía las plantas del líquido no funcionan, dijo Hernán Cortés, secretario de gobierno de Tumaco, donde ocurrió la voladura de la torre.
El nuevo atentado con explosivos se produjo aproximadamente a las 21:45 horas del miércoles en una zona rural de Tumaco, en el departamento de Nariño y a unos y unos 605 kilómetros al suroeste de Bogotá.
Cortés, de la alcaldía de Tumaco, explicó en diálogo telefónico que al declarar una urgencia, las autoridades pueden emitir por decreto, sin pasar por la asamblea legislativa local, el desembolso de gastos no previstos como suministrar agua en camiones cisternas con prioridad en los tres hospitales públicos y cinco puestos de salud de la población, así como a la cárcel y a por lo menos tres colegios con un total d 49.000 estudiantes.
Tumaco, con un total de 187.000 habitantes, esta sin energía desde el pasado 10 de agosto cuando presuntos guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) colocaron cargas explosivas y derrumbaron dos torres, indicó el funcionario.
La mayoría de los pobladores ha recurrido a pequeñas plantas eléctricas, alimentadas por combustible, para suplir la ausencia del servicio, aseguró Cortés. Dijo desconocer de inmediato la cifra de consumo de agua de la localidad.
La víspera dos obreros de la empresa eléctrica local y su guía, un indígena awá, murieron cuando cruzaban un campo minado al intentar llegar a pie a la zona de las dos torres para repararlas, según la policía y el Ministerio de Minas.
El gobernador de Nariño, Raúl Delgado Guerrero, destacó en un comunicado que los atentados contra la infraestructura eléctrica del puerto de Tumaco han causado hasta ahora la muerte de cinco personas, incluyendo los tres de la víspera, así como un soldado el fin de semana que era parte de un contingente que limpiaba la zona de explosivos como minas antipersona o cargas dejadas por los rebeldes.
El general Jorge Nieto, comandante de la región policial que abarca Nariño y los vecinos departamentos de Cauca y Valle del Cauca, dijo vía telefónica que en los últimos ocho días las guerrillas han destruido o afectado con alguna ruptura o caída de cables al menos 15 torres en toda aquella región.
Las guerrillas han incrementado sus ataques a la infraestructura del país –desde torres hasta carreteras y oleoductos– en lo que el gobierno del presidente Juan Manuel Santos califica como una táctica rebelde para causar zozobra y problemas a la población y distraer a la fuerza pública de su labor de combatirlos. Los atentados contra oleoductos, torres de energía, puentes y vías fueron 85 en los primeros seis meses de 2011 y aumentaron a 103 en el mismo período de este año, según datos del Ministerio de Defensa.
En un incidente separado, las autoridades reportaron que dos desconocidos dieron muerte a tiros a quemarropa a un policía y dejaron herido a otro en un puesto de control policial en de Cubará, en el departamento de Boyacá, 280 kilómetros al noreste de Bogotá y cercano a la frontera con Venezuela.
La secretaria de gobierno de Cubará, Xomara Mejía, dijo telefónicamente que se desconocía a los autores del ataque en una zona que también ha sido objeto de incursiones y acciones atribuidas a las guerrillas.