Hasta ahora, Netanyahu se negó a pronunciarse a favor de la creación de un Estado palestino y rechazó congelar la construcción en las colonias judías de Cisjordania en las que viven unos 300 mil israelíes.
Este doble veto provocó una fuerte tensión con Estados Unidos que Netanyahu espera disipar el domingo, cuando presente en un discurso en la universidad Bar Ilan, cerca de Tel Aviv, las líneas generales de su concepción de la paz.
En el seno de su mayoría, Netanyahu está tironeado por el ministro de Defensa y jefe del Partido Laborista, Ehud Barak, a favor del principio de «dos Estados para dos pueblos», y los diputados del Likud, su propio partido, que insiste en que resista a las presiones de Obama.
«No hay que utilizar la expresión Estado palestino. La presión estadounidense es antes que nada psicológica y no hay que olvidar que el presidente no es el único en Estados Unidos. Están el Congreso y el Senado que apoyan a Israel», afirmó Miri Regev, diputado del Likud.
Entre los otros opositores, figura otra personalidad del Likud, Benny Begin, ministro sin cartera e hijo del ex primer ministro israelí Menahem Begin.
«Los palestinos no quieren la solución de dos Estados sino una solución en dos etapas al cabo de las cuales sólo habría un solo Estado, el de la OLP-Hamas», insistió Begin.
Según la radio militar israelí, Netanyahu recibirá la tarde de hoy a representantes de los colonos para evitar una fronda entre los diputados del Likud apoyados por el lobby de los colonos, que podría poner en peligro su mayoría como ocurrió en 1999 cuando se vio obligado a renunciar cuando la derecha lo abandonó en su primer mandato.
Para el ministro israelí de Infraestructuras, Uzi Landau, de Israel Beitenu, partido de ultraderecha del actual ministro de Relaciones Exteriores, Avigdor Lieberman, «no hay un socio palestino con el cual negociar».
«En Gaza, hay una especie de Estado terrorista en manos del Hamas, mientras que Mahmud Abas (presidente de la Autoridad Palestina) sólo controla a los árabes de Judea-Samaria (Cisjordania», opinó Landau.
Hoy, la prensa seguía especulando sobre el contenido del discurso de Netanyahu.
El diario de izquierda Haaretz cree que Netanyahu ser prepara para aceptar un Estado palestino desmilitarizado en el marco de la «Hoja de Ruta», el plan impulsado por el Cuarteto Internacional (Rusia, Estados Unidos, la ONU y la Unión Europea).
Netanyahu exigirá que los palestinos reconozcan al Estado de Israel como un «Estado del pueblo judío» y rechazará congelar la colonización, según Haaretz.
Ayer, el negociador palestino Saeb Erakat advirtió contra eventuales «acrobacias linguísticas» a las que podría recurrir Netanyahu en su discurso.
Hoy, el jefe de la diplomacia europea, Javier Solana, exhortó a Netanyahu a aceptar el principio de un Estado palestino y a anunciar el fin de la colonización.
«Me gustaría escuchar un discurso que incluya un compromiso del Gobierno israelí sobre la solución de dos Estados, un compromiso sobre la cuestión de la colonización y un compromiso de recomponer sus relaciones con los palestinos», declaró Solana en Jerusalén, donde ayer inició una gira regional.